El carbón para narguile (útil utilizado para fumar) figura entre los productos que más decomisó la Dirección Común de Aduanas (DGA) entre el año 2020 y junio de 2025, una cinta a la que incluso se agregan artículos como juguetes, rasuradoras, cosméticos y caudal de cuidado personal, entre otros.
Las retenciones suelen originarse por dos razones: violación a la propiedad intelectual (falsificaciones) o por irregularidades en los productos, como los detalles técnicos, documentación aduaneraclasificación arancelaria incorrecta o desaparición de permisos y licencias exigidos por las autoridades competentes para ciertos productos, según explica la DGA.
En promedio, entre 2020 y junio de este año, en el país se retuvieron mensualmente 68,930 unidades de diferentes artículos vinculados a presuntas infracciones en materia de propiedad intelectualincluyendo violaciones al derecho marcario, reteniéndose en ese período 4,549,444 productos.
Materia prima asociadas a Marcas registradas, hebillascalzados y medias y artículos de aseo personal conforman la cinta de los 10 principales tipos de mercancías retenidas por las autoridades aduaneras dominicanas en el referido período.
La DGA aclaró que, “en materia de propiedad intelectual no realiza decomisos, sino retenciones”. “Dicho esto, las retenciones que realiza Aduanas se originan principalmente por la detección de mercancías presuntamente falsificadas que infringen derechos de propiedad intelectual“.
Un documentación publicado el pasado miércoles por la Comisión Europea revela que los cigarrillos electrónicos y los vapeadores se han sumado a la cinta de los productos falsos más incautados por las autoridades aduaneras de la Unión Europea (UE), en la que incluso figuran programas informáticos, juguetes, ropa o los artículos de cuidado corporal como perfumes y cosméticos.
Países de origen
En 2024 las autoridades aduaneras y de vigilancia del mercado de la UE interceptaron 112 millones de productos falsificados por valía de 3,800 millones de euros. Según el reporte, los Emiratos Árabes Unidos se han sumado a Porcelana Y Turquía como principales países de origen de productos falsificados decomisados.
Las naciones del continente oriental, principalmente Porcelanason el principal origen de las mercancías falsificadas que son retenidas en las terminales dominicanas. De acuerdo con la DGAestas llegan al paraje por distintas vías: marítima (contenedores en puertos) y aérea (carga y equipaje).
Las principales retenciones se concentran en los puertos marítimos de Haina y Caucedo, en la provincia Santo Domingo, así como en el Aeropuerto Internacional de Las Américasaunque aclara que la longevo proporción de decomisos en estas terminales es porque constituyen las principales puertas de entrada y salida de mercancías del país.
Último vulnerabilidad
República Dominicana fue reconocida recientemente en el Índice de Comercio ilícito 2025 de la Alianza transnacional para combatir el comercio ilícito (Tracit) como una de las naciones menos vulnerables a ese delito en América Latina y el Caribe, ubicándose en el puesto 50 de 158 países evaluados.
Con una calificación de 54.3 puntossobre 100, el país supera otras naciones de la región, como Colombia, Argentina, México y Perú, según comunicó el Tarea de IndustriaComercio y Mipymes.
Destino de la mercancía
La Dirección Común de Aduanas sostiene que las mercancías retenidas se mantienen bajo custodia en recintos habilitados hasta que concluya el proceso admitido.
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Detalla que cuando se comprueba la falsificación, mediante una valor jurídico o administrativa, las mercancías son destruidas o donadas, esto extremo con autorización del titular de la marca y que los logos que tengan la infracción marcaria puedan ser removidos, conforme a los protocolos establecidos y en coordinación con los titulares de marca y organismos especializados en manejo de residuos.
Especifica que solo en caso de que la mercancía sea confirmada como legítima, se autoriza su entrega al importador.
En cuanto a las estimaciones de pérdidas económicas por las falsificacionesla institución afirma que no asigna un valía comercial a las mercancías retenidas.
Sin secuestro, asegura que los titulares de las marcas denuncian que las falsificaciones afectan de forma significativa su cuota de mercado, dañan la reputación y ponen en peligro la lozanía y seguridad de los consumidores.




