Caracas (AP).- Un corte dejó el viernes sin electricidad a la caudal venezolana y a varios municipios de los estados vecinos de Miranda y La Guaira producto de las tormentas de diluvio y derrota que azotan a la región central del país.
El ministro de Comunicación, Freddy Ñañez, publicó en su canal de Telegram que las lluvias causaron una error en una subestación de El Junquito, al oeste de Caracas, y que la Corporación Eléctrica Franquista trabajaba para restaurar el servicio.
Casi cuatro horas posteriormente se había restablecido el suministro en muchas zonas de la caudal, pero otras continuaban sin electricidad al final de la tarde.
El tren subterráneo de Caracas, el principal medio de transporte de la caudal, estuvo paralizado durante el corte, lo que obligó a miles de personas a trasladarse en el escaso y precario sistema de autobuses.
El corte todavía afectó por horas los servicios de telefonía móvil e internet, pero no modificó las operaciones del puerto y aeropuerto, los dos mayores del país, ubicados en el estado costero de La Guaira.
En 2019, durante un período de agitación política — que incluyó el peor corte en la historia del país —, Venezuela sufrió cortes de energía regulares que el gobierno casi siempre atribuyó a sus oponentes, pero que los expertos en energía dijeron que eran el resultado de incendios forestales que dañaban las líneas de transmisión y un mantenimiento deficiente de la infraestructura hidroeléctrica del país.
Muchos de los problemas energéticos han disminuido a medida que la peculio del país sudamericano se revitalizó en abriles recientes. Los apagones, sin incautación, se registran casi a diario en otras regiones, en particular los estados centrales de Aragua y Carabobo, que tienen una red eléctrica obsoleta.
La electricidad en Venezuela depende en gran medida de la presa de Guri, una gigantesca central hidroeléctrica inaugurada a fines de la plazo de 1960.






