EL doctor Ezequiel Lugo, médico internista e intensivista de la Clínica Abreu, compartió valiosas recomendaciones sobre los beneficios físicos y mentales de caminar y valer, dos ejercicios cardiovasculares que, aunque subestimados por muchos, pueden cambiar la vitalidad integral de las personas.
El experto explicó en el segmento Hoy Fitness que caminar y valer son actividades mucho recomendables para mejorar la circulación, reforzar músculos y huesos, y contribuir al bienestar universal. Adicionalmente, destacó que no existe una perduración linde para realizarlos, aunque en personas mayores con condiciones como hipertensión o diabetes, es fundamental consultar previamente con su médico de prólogo.
Beneficios mentales comprobados

El doctor Lugo señaló que estos ejercicios igualmente favorecen la vitalidad mental, ya que estimulan la permiso de neurotransmisores que ayudan a manejar el estrés, mejorar el sueño, la concentración y el estado de humor.
“Muchos pacientes reportan una mejor calidad de vida tras adoptar una rutina de actividad física constante”, afirmó.
Frecuencia recomendada
Según organismos internacionales como la OMS y la Sociedad Saco de Cardiología, se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de deporte moderado ,equivalente a 30 minutos diarios durante cinco días, o 75 minutos semanales de deporte intensocomo el ciclismo o el combate.

Incluso se sugiere incluir ejercicios de fuerza, como mancuerna, al menos dos veces por semana.
Respiración y ritmo
El experto aconsejó nutrir una respiración pausada y profunda durante el deporte, adaptada a la intensidad de la actividad. Esta técnica permite incluso conversar mientras se camina o trota, lo que indica un ritmo saludable.
Mitos que deben eliminarse
El doctor Lugo desmintió varios mitos comunes, como el uso de ropa excesiva para sudar más y perder peso.
“Sudar no significa hartar calorías, sino que el cuerpo se está enfriando. Lo importante es mantenerse hidratado y usar ropa cómoda”, aclaró.
Finalmente, recomendó utilizar zapatos apropiados según el tipo de pisada de cada persona, especialmente en casos con condiciones ortopédicas, para evitar lesiones permanentes o recurrentes.






