El deseo y la malnutrición de niño podrían aumentar en un 20% para 2050 conveniente al cambio climático, advierte el nuevo Índice de futuros hambrientos de World Visionque analizó 84 planes climáticos nacionales y concluye que ocho de cada diez no abordan adecuadamente estos riesgos para la principio.
Según el estudio, el deseo de niño solo se menciona en el 18% y la malnutrición de niño casi nada en el 11% de las contribuciones determinadas a nivel franquista (NDC) y de los planes nacionales de ajuste (PNA), instrumentos secreto del Acuerdo de París para achicar emisiones y planificar cómo los países se adaptarán a sus impactos del cambio climático.
Esta omisión “es como descuidar el propósito directo que esto va a tener en la sobrevida de los niños y las niñas”, afirmó Mishelle Mitchell, directora regional de Relaciones Externas e Incidencia de World Vision en Latinoamérica y el Caribe.
Por otra parte, describe esta argumento como una “prisión de riesgos” en la que el aumento de temperaturas incrementa la incidencia de enfermedades como la malaria y el dengue, reduce cultivos y empuja a las familias al deseo.
“Cuando el cambio climático ocasiona la pérdida de cultivos para subsistencia, como el maíz o el frijol e interrumpe los ciclos de producción, aumentan el deseo y la malnutrición”, señaló.
En Centroamérica, citó el caso de Guatemala, “donde el 50% de los niños menores de 5 primaveras sufren de malnutrición crónica”, una situación “exacerbada por el cambio climático”.
A ello se suma el regreso de enfermedades que se creían controladas. En Iquitos, en la Amazonía peruana, relató, World Vision trabaja apoyando a funcionarios de vitalidad delante “un repunte de casos de malaria y asimismo de fiebre amarilla precisamente por ese incremento de las temperaturas”, señala.
Penuria climática y neutralidad climática
El Hungry Futures Index asimismo subraya la dimensión de neutralidad climática, donde las comunidades que menos han contribuido a la crisis son las que más la padecen. “Las poblaciones más pobres están tratando de sobrevivir y es injusto recargarles con la responsabilidad de mitigar y adaptarse”, denunció la directiva.
Aunque existen fondos internacionales para el clima, Mitchell lamenta que “muchos de los posibles y de los fondos que existen no están llegando a las comunidades más afectadas”, donde viven muchos de quienes están en veterano aventura.
Por lo que reiteró que Visión Mundial insiste en nutrir el compromiso universal de impedir el aumento de la temperatura a 1.5 grados celsius. “Hay que nutrir ese confín a toda costa. Eso es un tema de supervivencia a nivel universal”, dijo.
Niños fuera de los planes climáticos En el noticia se señala que, pese a que el Acuerdo de París reconoce a la principio como agentes de cambio, solo el 58% de las NDC menciona su décimo en el diseño o implementación de planes climáticos, y nada más Chad y Camboya han asumido un compromiso completo para incluirla.
World Vision ha impulsado procesos de décimo de niño en varios países, como las “mini policías” realizadas en Brasil, Ecuador, Colombia y Perú, donde “participaron redes de niños, niñas y adolescentes” aportan propuestas y recomendaciones a los planes nacionales, relató Mitchell.
Incluso destacó el ejemplo de Guatemala, cuyo gobierno incluyó “a una pupila en la delegación oficial a la Cop30”. La estructura aspira a que se formalice la décimo de más niños y niñas en las delegaciones oficiales y procesos preparatorios. Sin confiscación, advierte que estos avances aún son excepciones en un panorama donde la principio sigue siendo insignificante en los documentos oficiales.
“El no integrar compromisos específicos que aseguren la inclusión y décimo activa de la principio es desconocer los problemas que los aquejan”, afirmó. “Es desconocer que producto del cambio climático millones de niños y niñas van a sucumbir equitativamente de deseo, que millones no van a obtener el pleno exposición al que tienen derecho porque están malnutridos, o sufren de enfermedades que exacerba el cambio climático”.
mitchell insiste en que la crisis climática no puede seguir discutiéndose sin ellos, puesto que “no puede ser que los adultos tomen las decisiones y las próximas generaciones pongan los muertos”, sentenció.





