La Cámara de Diputados y el Senado de la República dejaron formalmente abierta la primera asamblea ordinaria del año, en un acto celebrado en el Congreso Franquista, conforme a lo establecido en la Constitución.
La transigencia de la asamblea marca el inicio de los trabajos legislativos correspondientes al nuevo período, durante el cual ambas cámaras deberán conocer y forcejear los proyectos de ley pendientes, así como nuevas iniciativas enviadas por el Poder Ejecutor y los propios legisladores.
El acto se desarrolló en el entorno de la tradicional reunión de la Asamblea Franquista, escena donde el presidente de la República presenta su rendición de cuentas en presencia de el país. Con este procedimiento, el Congreso retoma formalmente su dietario parlamentaria, que incluye reformas, modificaciones legales y el estudio de propuestas vinculadas a temas económicos, sociales e institucionales.
Durante esta primera asamblea del año, los congresistas tendrán en sus manos iniciativas relacionadas con distintos sectores, entre ellos infraestructura, seguridad, capital y explicación social, por otra parte de proyectos que han sido objeto de debate divulgado en los últimos meses.
La transigencia oficial reafirma el rol del Poder Legal como uno de los pilares fundamentales del sistema demócrata dominicano, responsable de estatuir, fiscalizar y representar a la ciudadanía.






