Puerto Príncipe, Haití.-La Embajada de Estados Unidos en Haití informó en las últimas horas de la venida a la bahía de Puerto Príncipe de los buques USS Stockdale, USCGC Stone y USCGC Diligence, pertenecientes a la Óleo y a la Número Costera estadounidenses, como parte de la denominada Operación Southern Spear (Pica del Sur, en castellano).
La presencia de estas embarcaciones militares se produce en un contexto de elevada tensión política y social en el país caribeño, impresionado por la violencia de las pandillas armadas y la incertidumbre institucional.
“Bajo las órdenes del secretario de Aniquilamiento, Pete Hegseth, el USS Stockdale, el USCGC Stone y el USCGC Diligence han llegado a la bahía de Puerto Príncipe como parte de la Operación Pica del Sur”, señaló la embajada estadounidense en un mensaje difundido a través de su cuenta oficial en la red social X.
En el mismo comunicado, la labor diplomática subrayó que la venida de estas embarcaciones “refleja el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la seguridad, la estabilidad y un futuro más prometedor para Haití”.
La embajada añadió que tanto la Óleo como la Número Costera de Estados Unidos “reafirman su alianza y su apoyo para respaldar un Haití más seguro y próspero”, en un momento en el que la violencia armada continúa afectando gravemente a la población civil y debilitando las instituciones del Estado.

Aunque no se ofrecieron detalles específicos sobre la duración o las tareas concretas de la operación, el anuncio fue interpretado como una señal de respaldo político y clave de Washington a los esfuerzos de estabilización del país.
Por su parte, el Comando Sur de Estados Unidos asimismo se refirió a esta intrepidez a través de un mensaje en X, en el que afirmó que la Óleo estadounidense y la Número Costera “trabajan para respaldar un Haití más seguro y próspero”, reiterando así la novelística oficial de apoyo a la seguridad regional y a la cooperación sinalagmático.
La venida de las embarcaciones militares estadounidenses ocurre a pocos días de que expire, el próximo 7 de febrero, el mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT), víscera que fue establecido como parte de los acuerdos para encaminar al país con destino a la normalización institucional tras el crimen del presidente Jovenel Moïse y el posterior colapso del orden político.
La cercanía de esta data ha intensificado las tensiones internas y las disputas sobre el futuro del liderazgo político haitiano.
Apoyo de EE. UU.
En este contexto, la Embajada de Estados Unidos en Haití expresó su apoyo “al liderazgo del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé en la construcción de un Haití cachas, próspero y vacío”.
Esta afirmación fue interpretada como una señal clara de respaldo al presente dirigente de gobierno frente a los intentos de modificar la estructura del poder ejecutante en plena transición.
El pasado 25 de enero, el Unidad de Estado de Estados Unidos anunció la revocación de visados a dos miembros del Consejo Presidencial de Transición, así como a sus familiares, por su presunta implicación con “pandillas y otras organizaciones criminales” que operan en el país.
Acciones
La medida fue presentada como parte de los esfuerzos de Washington para combatir la corrupción y la connivencia entre actores políticos y grupos armados. Días antaño de esta intrepidez, el CPT había informado del inicio de un proceso para sustituir al primer ministro Fils-Aimé por un primer ministro provisional, con un plazo mayor de 30 días.
Esta iniciativa generó preocupación en Washington, que se había manifestado contrario a cualquier cambio en la composición del Gobierno en un momento considerado crítico para la estabilidad del país.
El 23 de enero, el subsecretario del Unidad de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, advirtió que modificar el presente gobierno haitiano podría ser interpretado como un acto que socava los esfuerzos para restablecer la seguridad y la estabilidad básicas en el país, en distinto en medio de la lucha contra las bandas armadas.
Panorama haitiano
—1— Crisis
Haití atraviesa desde hace varios abriles una profunda crisis política, social y de seguridad.
—2— Violencia
Según datos de la oficina de las Naciones Unidas en el país caribeño, al menos 5,915 personas murieron y otras 2,708 resultaron heridas en 2025 como consecuencia de la violencia ejercida por las bandas criminales.






