Bruselas. – La Comisión Europea (CE) multó este viernes a la multinacional Google con 2.950 millones de euros (unos 3.465 millones de dólares) por extralimitación de posición dominante en la publicidad en camino, al defender sus propios servicios en este sector en detrimento de sus rivales, y le dio 60 días para poner fin a estas prácticas, según ha informado la institución en un comunicado.
La paquete es la segunda más suscripción en la vida impuesta por el Ejecutante comunitario por abusos monopolísticos, por detrás de la multa de más de 4.000 millones todavía a Google por violar las normas comunitarias de competencia a través de Android.
La institución europea tenía previsto anunciar esta multa al inicio de esta semana, pero el proceso fue frenado, según adelantó el medio especializado MLex, tras la intervención del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, quien ha sido el negociador del piedra con las autoridades estadounidenses durante la pleito arancelaria.
Por otra parte, la paquete se ha hecho pública tan pronto como tres días posteriormente de que un sentenciador en Estados Unidos fallara que Google puede conservar su popular buscador Chrome, pero le prohibió firmar contratos de exclusividad que obliguen a un heredero a utilizar ese navegador.
Fin del comportamiento ilegal
Por otra parte de multar a la compañía, Bruselas ha obligado a Google que ponga fin al comportamiento que favorece sus propios servicios de tecnología publicitarias y a adoptar “medidas para erradicar sus conflictos de interés inherentes a lo prolongado de la dependencia de suministro de tecnología publicitaria o ‘adtech'”.
“La atrevimiento muestra que Google abusó de su posición dominante en ‘adtech’ perjudicando a editores, anunciantes y consumidores. Este comportamiento es ilegal bajo las normas de competencia de la UE y Google debe ahora presentar correcciones serias para ganar tiempo sus conflictos de interés”, dijo la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Ribera, quien lidera la cartera de Competencia.
La española avisó todavía a la tecnológica de que Bruselas “no dudará en imponer” correcciones “serias” a Google si la firma, que tiene un plazo de 60 días para comunicar las medidas, se niega a subsanar su comportamiento.
Aunque la institución quiere “escuchar y analizar la propuesta” que retraso de la tecnológica, su prospección apunta a que “sólo la desinversión por parte de Google de parte de sus servicios solucionaría los conflictos de interés”.
Google recurrirá
El titán digital ya ha anunciado que recurrirá la multa frente a la Neutralidad europea, al igual que ha hecho en otras multas como la citada por Android (a la retraso de sentencia), la de 2.424 millones por ‘Google Shopping’ (avalada por los jueces), o la de 1.490 millones por ‘AdSense’ (anulada en primera instancia, aunque Bruselas ha recurrido). “(La Comisión) impone una multa injustificada y requiere cesiones que dañarán a miles de empresas europeas al dificultarles vencer billete”, declaró la vicepresidenta y directora total de Asuntos Regulatorios de la compañía, Lee-Anne Mulholland, en un comunicado.
Al respeto, añadió que “no hay nulo anticompetitivo en congratular servicios a compradores y vendedores de publicidad y existen más alternativas a nuestros servicios que nunca”.
Cuatro abriles de investigación
Bruselas abrió en 2021 su investigación sobre el negocio publicitario en camino y confirmó dos abriles posteriormente que las prácticas de la multinacional en este sector eran contrarias al derecho comunitario.
Las autoridades europeos concluyeron ya entonces que la única salida pasaba por que Google vendiera parte de este negocio. Google ofrece servicios en este sector con dos herramientas de adquisición para anunciantes (Google Ads y DV 360), otra para que los editores gestionen sus espacios publicitarios (DoubleClick for Publishers o DFP) y una plataforma que pone en contacto a ambas partes del negocio, AdX.
La investigación de Bruselas concluyó que Google ha abusado desde “al menos” 2014 de su posición dominante en estos mercados para defender a su plataforma AdX en las subastas de anuncios organizadas por DFP informándole, por ejemplo, del valía de la puesta más elevada que había hecho un competidor y que tenía que aventajar para vencer el pacto.
AdX todavía gozaba de una preeminencia competitiva en las herramientas de adquisición Google Ads y DV 360- la primera ofrecía principalmente ofertas hechas sobre la plataforma de Google, provocando que AdX fuera la opción “más atractiva”.
El objetivo “deliberado” de esta conducta era dar a AdX una “preeminencia competitiva” que reforzó su “papel central” en el negocio de la tecnología publicitaria, así como “la capacidad de Google de cobrar altos precios por su servicio” publicitario.






