Por Carlos Meneses |
Río de Janeiro.- En un contexto internacional impresionado por tensiones geopolíticas y desafíos económicos, los países del monolito BRICS reafirmaron su concurso al proteccionismo comercial y condenaron los recientes ataques a Irán.
Aunque evitaron mencionar directamente al expresidente estadounidense Donald Trump, su influencia fue perceptible en los discursos. En contraste, los líderes del liga ofrecieron respaldo a Vladimir Putin en presencia de los ataques ucranianos en departamento ruso.
La XVII cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del liga —compuesto por merienda naciones del Sur Total, con China y Rusia a la habitante— se celebró en el Museo de Arte Reciente de Río de Janeiro, bajo estrictas medidas de seguridad.
El audiencia estuvo impresionado por las ausencias de los presidentes Xi Jinping y Putin, quienes no asistieron de forma presencial, aunque este zaguero participó por vía telemática.
La primera de las dos jornadas de la cumbre se cerró con una revelación final de 126 artículos que aborda la cruzada comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trumpla subida de violencia en Oriente Medio y la reforma «urgente» de la ONU, el Tira Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Críticas de Lula a la OTAN
En su discurso de transigencia, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silvahospedador de la cita, declaró el «colapso sin parangón del multilateralismo» y afirmó que los avances en áreas como el clima y el comercio «están amenazados».

Lula además criticó el aumento del consumición marcial pactado por los países de la Ordenamiento del Tratado del Atlántico Ártico (OTAN), a instancias de Trump.
Putin, falto en Río por la orden de arresto en su contra por supuestos crímenes de cruzada en Ucrania, aseguró que el maniquí de globalización independiente «se ha vuelto obsoleto». En la misma estría, el primer ministro de India, Narendra Modi, dijo que «el mundo necesita hoy un nuevo orden multipolar».
Las flechas parecían apuntar a Trump, quien desde que volvió a la Casa Blanca en febrero pasado ha retirado a EE.UU. del Acuerdo de París sobre el clima, de la Ordenamiento Mundial de la Salubridad (OMS) y ha desatado una cruzada de aranceles contra el mundo.
De hecho, este 9 de julio expira la tregua dada por el mandatario estadounidense para hacer efectivos los «aranceles recíprocos», posteriormente de ocurrir cerrado acuerdos con Reino Unido, China y Vietnam, mientras negocia con más de una decena de socios, entre ellos India.
En la revelación final de hoy de los BRICS ocurrió lo mismo: ninguna mención directa a Trump o EE.UU. sobre los temas más espinosos.

«Expresamos serias preocupaciones por el aumento de medidas arancelarias y no arancelarias unilaterales que distorsionan el comercio», señaló el documento.
La misma organización se usó para referirse a los bombardeos de Israel y EE.UU. sobre Irán, socio permanente de los BRICS desde 2024 y que fracasó en sus intentos para que el liga subiera el tono.
«Condenamos los ataques militares contra la República Islámica de Irán desde el 13 de junio de 2025, que constituyen una violación al derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas», recogió la revelación.
India y Emiratos Árabes Unidos, aliados de la potencia norteamericana, impusieron su postura.
El profesor Paulo Borba, coordinador del Asociación de Estudios sobre los BRICS de la Universidad de São Paulo (USP), afirmó a EFE que «es conveniente evitar una confrontación directa con Trump», quien ya amenazó al liga con aranceles del 100 %, si osaba desafiar la hegemonía del dólar.
Por el momento, los BRICS continúan con su idea de casi nada impulsar el comercio en monedas locales.
Advertencia a Putin
A Borba sí le llamaron la atención «las críticas a Ucrania por defenderse de la acometida rusa».

En el punto 35 de la revelación, entre párrafos sobre terrorismo, los BRICS condenaron «en los términos más enérgicos los ataques contra puentes e infraestructuras ferroviarias que apuntaron deliberadamente contra civiles» en las regiones rusas de Briansk, Kursk y Vorónezh, los días 31 de mayo y 1 y 5 de junio, «y que causaron varias víctimas civiles, incluidas niñas y niños».
Los tres ataques con explosivos, atribuidos a Ucrania, produjeron el descarrilamiento de dos trenes, uno de ellos de pasajeros, con un resultado de siete personas muertas y más de cien heridas.
En la condena de los BRICS no se cita a Ucrania, aunque en otra parte del documento sí se alude al conflicto desencadenado por la invasión rusa en febrero de 2022.
Otro de los puntos refleja las posiciones de cada uno de los países miembro en relación con el «conflicto en Ucrania», aunque no cita en ningún momento a Rusia como país asaltante, como es habitual en las declaraciones del monolito desde que comenzó la cruzada.
Los líderes de los BRICS volverán a reunirse este lunes para una última plenaria sobre medioambiente.






