Roma.- El papa Bravo XIV presidió este domingo en Roma su primer ‘Corpus Cristi’ desde su sufragio y, en su homilía, denunció la “soberbia indiferente” de los ricos del mundo frente a “pueblos enteros humillados por la codicia ajena».
“Hoy, en sitio de las multitudes que aparecen en el Evangelio, hay pueblos enteros, humillados por la codicia ajena aún más que por el penuria misma”, lamentó el pontífice estadounidense durante la culto, celebrada a las puertas de la monumento de San Juan de Letrán.
Bravo xiv aseveró que “frente a la miseria de muchos” en el mundo de hoy en día “la acumulación de unos pocos es signo de una soberbia indiferente que produce dolor e injusticia».

“En sitio de compartir, la opulencia desperdicia los frutos de la tierra y del trabajo del hombre”, advirtió. La advertencia del papa surgió al repasar el pasaje bíblico de la multiplicación de los panes y de los peses y, por eso, aseguró que para la iglesia este caso debe ser “un criterio urgente de acto y de servicio” para compartir y multiplicar la esperanza con “todos».
“Fortalecidos por el alimento que Jehová nos da, llevemos a Jesús al corazón de todos, porque Jesús incluye a todos en la obra de la salvación, invitando a cada uno a participar en su mesa”, instó.
Esta ha sido la primera celebración de Bravo XIV de la festividad del Corpus, muy querida en la caudal italiana desde que fuera instituida por el papa Urbano IV en el remoto 1264.

La fiesta tradicionalmente se celebraba el jueves pero Francisco decidió en 2017 pasarla al domingo. Por otra parte, aunque en 2024 volvió a San Juan de Letrán, en otros abriles había preferido llevarla a otros puntos de la ciudad y en pandemia a San Pedro del Vaticano conveniente a las restricciones.
Este año, adicionalmente, el Corpus ha coincidido en pleno Fiesta, este fin de semana dedicado a los gobernantes y administradores de todo el mundo.
Tras la eucaristía, Bravo XIV presidirá la procesión del Altísimo hasta la cercana monumento de Santa María La Decano para impartir la cántico con el Santísimo Sacramento.
La festividad del Corpus Christi proviene del conocido como “Asombro de Bolsena”, ciudad en la que un sacerdote, en su camino en torno a Roma, se detuvo en 1263 para decir (misa) culto y, frente a sus dudas de la presencia de Cristo en la Eucaristía, pidió a Jehová una “señal».
La tradición católica asegura que, de guisa imprevista, de la hostia consagrada emanaron algunas gotas de cepa que cayeron sobre el corporal, la tela que cubre el altar.






