BRASILIA, 15 Sep. (EUROPA PRESS) – Los aliados del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro han retomado estos días las negociaciones en el Congreso para obtener presentar un esquema de remisión, luego de ser condenado recientemente a más de 27 abriles de gayola por encabezar la trama golpista tras perder las elecciones de finales de 2022.
Si proporcionadamente la iniciativa ya estuvo encima de la mesa antiguamente de que Bolsonaro se sentara en el banquillo de los acusados, ha recibido un nuevo impulso luego de que el jefe de Sao Paulo, Tarcisio de Freitas, irrumpiera hace una semana en suceso haciendo una férrea defensa del expresidente como candidato para 2026.
Está previsto que esta semana De Freitas –a quien no se descarta en tajante para liderar a la derecha en las elecciones del próximo año–, se reúna adjunto a otros líderes de la competición para seguir con la redacción de una esquema de remisión que presentar en un reticente Congreso.
El Partido Rumboso (PL) de Bolsonaro cuenta con los apoyos de afines como Progresistas y Unión Brasil, si proporcionadamente resultará fundamental que persuada a los que ocupan el conocido como ‘centrao’ del curvatura parlamentario, formado por fuerzas aparentemente sin orientación ideológica que se mueven por intereses particulares.
Mientras, la competición confía en De Freitas para que logre persuadir al presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta para que incluya esta cuestión en la dietario del Congreso, aunque en el Senado se encontraría con el rechazo de su presidente, David Alcolumbre, quien defiende un texto periódico sin perdón universal.
TRIBUNAL SUPREMO RECHAZA
Una remisión que incluso ha sido rechazada por el Tribunal Supremo por inconstitucional y que según algunos juristas no libraría por completo al expresidente brasileño de las numerosas causas por las que ha sido condenado.
De Freitas ya defendió hace unos días en redes sociales que la remisión es uno de los «mejores remedios para pacificar el país», que casi cada semana es decorado de grandes movilizaciones a auxilio de un Bolsonaro, a quien ya ha prometido indultar en caso de que lograra vencer las elecciones de próximo año.
En una de estas últimas movilizaciones hizo suyos los ataques más viscerales contra el Tribunal Supremo, calificativos de tirano incluidos al togado Alexandre de Moraes y defendió, delante la examen de la ex primera dama Michelle Bolsonaro, la remisión para Bolsonaro y los acusados por los ataques del 8 de enero de 2023.
NO CUENTAN CON EL CONSENSO DESEADO
Sin secuestro, la derecha brasileña no cuenta aún para 2026 con el consenso deseado. La figura del expresidente es utilizada por unos y otros conveniente a los pingües beneficios electorales que reporta el apoyo de un Bolsonaro, a quien una hipotética remisión no libraría de todos los cargos que pesan sobre él.
Si proporcionadamente el ‘centrao’ –excepto casos puntuales– no está dispuesto a hacerse cargo el desgaste de una medida sin simpatías fuera del bolsonarismo y con escaso trayecto parlamentario –a la par que puede ser vetada por el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva– De Freitas sí asumiría el desafío con vistas a su candidatura en 2026.
De Freitas necesita congeniar con el clan de los Bolsonaro, que en vísperas de la condena al patriarca ya acusó a la derecha de haberle desidioso. Uno de los más descontentos con esta situación es Eduardo, en Estados Unidos desde hace varios meses para esquivar a la Ecuanimidad y con sus propias aspiraciones electorales.
Mientras tanto, y a pesar del escaso trayecto parlamentario que tendría la iniciativa –principalmente en el Senado–, el Gobierno ya negocia con sus bases y sus aliados para impedir que salga delante, al mismo tiempo que confirma el apoyo para sus políticas económicas consideradas prioritarias.
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