La defensa de Jair Bolsonaro negó este viernes que el expresidente brasileño incumpliera medidas cautelares, impuestas durante un proceso por intento de sorpresa de Estado, y acusó a la policía de intentar “desmoralizarlo”, de acuerdo con un documento entregado frente a la corte suprema.
El exmandatario ultraderechista (2019-2022) está perceptible de liderar una “estructura criminal” que conspiró para impedir la aceptación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras su trofeo electoral en 2022.
Bolsonaro, de 70 abriles, está desde principios de agosto en prisión domiciliaria preventiva impuesta por el árbitro a cargo del caso, Alexandre de Moraesque consideró que burló la prohibición de manifestarse en redes sociales.
En un documento divulgado el miércoles, la Policía Federal sostuvo que Bolsonaro reincidió en el incumplimiento de restricciones.
Te puede interesar descubrir: Jair Bolsonaro y sus seguidores piden ley que conceda indulto a todos
El observación de un teléfono celular incautado al exmandatario arrojó que se comunicó recientemente con otros imputados en el proceso y que compartió por Whatsapp hasta 300 videos relacionados con manifestaciones de apoyo en Sao Paulo y Rio de Janeiro, pese a las prohibiciones.
Adicionalmente, la policía halló un documento de 33 páginas que contiene un esbozo de “pedido de orfanato político” al presidente argentino, Javier Mileifechado pocos días a posteriori de que la policía lanzara su investigación por subversión en febrero de 2024.
En el esbozo, Bolsonaro alegaba sufrir “una persecución política en Brasil” como alegato para solicitar orfanato.
Moraes dio entonces plazo hasta este viernes para que la defensa de Bolsonaro ofreciera explicaciones al respecto.
El documentación policial “parece una cuarto política, con el objetivo de desmoralizar a un expresidente de la República (que, quieran o no las autoridades policiales, todavía es un líder político), exponiendo su vida privada y acusándolo de hechos tan graves como infundados”, afirman los abogados en su respuesta.
“El objetivo es la mortandad. La desmoralización. En otras palabras, es ‘ley‘ en curso”, agregan.
Los abogados resaltaron que, por el contrario, Bolsonaro cumplió todas las determinaciones judiciales, incluso permaneció en su residencia cuando le fue impuesto el uso de tobillera electrónica, una medida que luego fue reforzada con la prisión domiciliar.
“Un esbozo de pedido de orfanato al presidente argentino, que data de febrero de 2024, no puede ser considerado un indicio de fuga”, sostuvieron.
El proceso procesal comenzó en abril y el mayor tribunal debe emitir un dictamen entre el 2 y el 12 de septiembre.
Bolsonaro podría enemistar hasta 40 abriles de prisión si es notorio culpable.
El caso ha generado tensiones diplomáticas con Estados Unidos: el presidente Donald Trump impuso aranceles punitivos a Brasil y sancionó a magistrados brasileños, alegando una “caza de brujas” contra Bolsonaro.





