El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se convirtió este jueves en el tercer exmandatario del país en ser condenado por la imparcialidad.
Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, fue sentenciado a 27 abriles y tres meses de prisión por subversión, uniéndose a Luiz Inácio Lula da Silva Y Fernando Collor, quienes asimismo fueron condenados por la imparcialidad brasileña en el pasado.
Condena por conmoción
Bolsonaro fue condenado por conspirar contra el orden tolerante tras su derrota en las elecciones de 2022 frente al flagrante presidente, Luiz Inácio Lula da Silva. El expresidente de la ultraderecha será encarcelado por intentar desestabilizar el sistema tolerante del país.
Luiz Inácio Lula da Silva
Lula, quien ocupa actualmente su tercer mandato como presidente, fue condenado en 2017 y 2019 por corrupción en relación con la operación Deshecho Becerro.
En su caso, fue sentenciado por acoger sobornos de grandes constructoras. Aunque en un inicio se le impusieron penas de siete y doce abriles de calabozo, el Tribunal Supremo anuló ambas sentencias en 2021 conveniente a irregularidades procesales. Lula pasó 580 días en prisión preventiva en Curitiba, pero fue descocado en 2019 para apelar en emancipación.
Colla de Fernando
Ex presidente de Brasil entre 1990 y 1992, Collor fue condenado en 2023 a ocho abriles y diez meses de prisión por corrupción y lavado de cuartos relacionado con el desvío de medios de la distribuidora estatal de combustibles BR.
Adecuado a su etapa (76 abriles) y problemas de lozanía, la corte le concedió el arresto domiciliario, el cual cumple desde abril de 2023 en su mansión en Maceió.
Contexto de la condena de Bolsonaro
La condena de Bolsonaro por subversión está vinculada a sus intentos de desconocer los resultados de las elecciones de 2022, así como a sus incitaciones a la violencia contra las instituciones democráticas.
Durante su mandato, Bolsonaro cuestionó repetidamente la integridad del sistema electoral de Brasil, lo que llevó a sus seguidores a realizar manifestaciones y protestas, algunas de las cuales derivaron en actos de violencia.
Con información de EFE.
Por: Yari Araujo





