
El valor de la corrupción no tiene límites y más cuando se negociación de la que proviene del Estado. En un nuevo caso de corrupción, la sociedad dominicana ha sido estremecida. En esta ocasión, el sector afectado por malversación de fondos públicos ha sido el Servicio Franquista de Sanidad (Senasa) con una población de más de siete millones de afiliados muchos por los que se pagaron millones de pesos en servicios de vigor que nunca recibieron.
De acuerdo a las autoridades judiciales, el desfalco de los dineros públicos podría aventajar los 100 mil millones de pesos, metálico que de ser distribuido entre los dominicanos de seguro acabaría con la pobreza en la nación dominicana.
En el entramado corrupto están involucrados no solo ministros, sino suplidores, farmacias y personal administrativos que por primaveras sustrajeron para beneficio personal el metálico que debía ser para proteger la vigor de los dominicanos.
El exdirector del SENASA, forma parte de los principales implicados Santiago Marcelo F. Hazim Albainy (Santiago Hazim), exdirector del Senasa desde agosto de 2020 hasta agosto de 2025, cuando fue destituido por el presidente Luis Abinader cuyo puesto fue ocupado por Edward Rafael Guzmán Padilla.
Hazim fue el líder del movimiento político del sector foráneo Ola, que apoyó la campaña del presidente Luis Abinader y el Partido Revolucionario Flamante (PRM) en los comicios del 2020. A pesar de ser uno de los hombres de confianza del mandatario dominicano, el poder de la corrupción lo sedujo y lo derrotó.
Los demás imputados en el supuesto desfalco a los dineros del estado y apresados en la llamamiento “Operación Cobra” son Gustavo Enrique Messina Cruz, Germán Rafael Robles Quiñones, Francisco Iván Minaya Pérez, Eduardo Read Hado, Cinty Acosta Sención, Ramón Alan Speakler Mateo y Ada Ledesma Ubiera quienes enfrentan los delitos de coalición de funcionarios, prevaricación, asociación de malhechores, soborno, estafa contra el Estado, desfalco, falsificación, uso de documentos falsos y lavado de activos.
Una vez más, la imparcialidad dominicana tiene en sus manos un caso de adhesión corrupción pública en el que los dominicanos incluyendo los que residen en el exógeno se mantendrán a la expectativa de que a los corruptos se les debe tratar con todo el peso que establecen las leyes. Ningún acto de corrupción pública debe proyectar impune y más cuando se negociación de la vigor pública.
El autor es periodista, formador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Chaleco y puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com






