El Mesa Central dominicano (BC) ha sacudido el panorama crematístico al anunciar una reducción de 25 puntos básicos en su tasa de política monetaria (TPM), situándola en 5.50%.
Esta modificación de postura, tomada tras casi nueve meses de prolongar los tipos de relato en 5.75%, reviste particular importancia. Su intrepidez se produce en momentos en que el crecimiento crematístico está por debajo de las expectativas, con una proyección del 3.0% para el año, mientras que la inflación, anualizada en 3.71%, ofrece espacio para dinamizar la demanda interna.
La tasa de política monetaria es la principal utensilio de los bancos centrales para influir en el costo del patrimonio en la riqueza. Sirve como relato para orientar las tasas de interés: cuando se reduce, se abarata el crédito y se estimula el consumo y la inversión; cuando se eleva, encarece los préstamos y rebusca contener la inflación.
La contemporáneo reducción se produce en un contexto de beocio presión inflacionaria, crecimiento moderado de la riqueza y con el objetivo de flexibilizar las condiciones financieras para estimular la demanda interna. Es sostener, incluso se rebusca dinamizar la riqueza.
De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) destaca que la adhesión incertidumbre y las condiciones de financiamiento más restrictivas afectaron a la riqueza en el primer semestre de 2025, pero indica que las medidas de política y la solidez de los fundamentos económicos respaldan una perspectiva oportuno. En este sentido, proyecta que el producto interno bruto (PIB) efectivo crezca aproximadamente del 3%.
Para el FMI, la decano incertidumbre mundial y las condiciones más restrictivas de financiamiento extranjero e interno han pesado sobre la actividad este año, pero las políticas recientes de las autoridades y los sólidos fundamentos económicos respaldan una perspectiva positiva.
Sin bloqueo, como señaló el economista Henri Hebrard, la interpretación de los comunicados de la Agrupación Monetaria requiere más que una recitación superficial: “La mejor forma de observar estos comunicados es hacerlo en paralelo con el del mes antecedente, para identificar qué cifras permanecen igual, cuáles cambian y, sobre todo, analizar los cambios en el jerigonza, las palabras añadidas o eliminadas, porque esto revela no solo lo que se dice, sino incluso lo que se omite”.
Según el economista, esta perspectiva permite entender con decano claridad la intención detrás de las decisiones de política monetaria y cómo estas buscan impactar la riqueza efectivo, poco que se refleja en las medidas adoptadas por el Mesa Central en los últimos tres abriles.
Reducciones
Partiendo de esta intrepidez, conviene mirar detrás en las distintas medidas. La reducción anunciada este septiembre no es un hecho retirado, sino una continuación de un ciclo de política monetaria que buscaba equilibrar la inflación, estimular la demanda interna y blindar la estabilidad financiera.
Desde octubre de 2022, cuando el BC aumentó la tasa de política monetaria a 8.50% anual, las decisiones de política monetaria mostraron un patrón de reducciones.
La primera disminución se produjo casi nueve meses a posteriori, en mayo de 2023, cuando la tasa de política monetaria bajó a 8.00%. Seguidamente, en junio y agosto, se redujo a 7.75% y 7.50%, respectivamente. Las reducciones continuaron con 25 en octubre, acumulando un total de 150 puntos básicos de disminución desde 2022, hasta alcanzar 7.00% anual en noviembre de 2023.
Durante 2024, se registraron nuevas reducciones: 25 puntos en agosto, 25 en septiembre, 25 en octubre, 25 en noviembre y 25 en diciembre, sumando 125 puntos básicos adicionales. Entre diciembre de 2024 y agosto de 2025, la TPM se mantuvo estable en 5.75%, hasta que en septiembre de 2025 se volvió a compendiar en 25 puntos básicos, alcanzando 5.50% anual.
Medidas
En este omisión, el BC no solo promovió reducciones, sino incluso medidas complementarias de solvencia para los sectores productivos y los hogares. Desde mayo de 2023, el BC ha implementado un software de provisión de solvencia que ha canalizado más de RD$300,000 millones a través de intermediarios financieros.
Estas medidas incluyeron la emancipación del encaje admitido, el uso de la Facilidad de Solvencia Rápida (FLR) y la ampliación de los plazos de los reportos. Para octubre de 2023, la Agrupación Monetaria aprobó una FLR por RD$40 mil millones dirigida a la construcción, manufactura, exportación y agropecuaria. Para noviembre, se aprobaron RD$25 mil millones adicionales destinados a Mipymes, comercio y sectores agropecuarios. Para octubre, los préstamos canalizados sumaban más de RD$160 mil millones, incluyendo los RD$130 mil millones desembolsados entre enero y septiembre.
A esto se suman medidas de provisión de solvencia: la emancipación de RD$35,355 millones de medios de encaje admitido para adquisición de viviendas, construcción e interinos; la redención de títulos del Mesa Central por unos RD$140 mil millones durante el final trimestre de 2024; y la extensión por un año de RD$68 mil millones de la facilidad de solvencia rápida.
En conjunto, estas acciones representan aproximadamente RD$175 mil millones de solvencia adecuado para préstamos, incluyendo facilidades específicas para viviendas de bajo costo y financiamiento a plazos favorables.
Este año se sumaron RD$50,000 millones en liberaciones de encaje admitido, destinados a préstamos para sectores productivos, próximo con RD$35,355 millones adicionales para vivienda, construcción e interinos, totalizando RD$85,355 millones.
Estados Unidos
El 17 de septiembre de 2025, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) redujo su tasa de fondos federales en 25 puntos básicos, situándola en un rango de 4.00% a 4.25%. Esta intrepidez marcó la primera reducción desde diciembre de 2024, cuando la tasa se había mantenido estable entre 5.25% y 5.50% tras una serie de aumentos iniciados en marzo de 2022.






