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Una inspección musical al encomienda colonial, una seguidilla de conciertos agotados y discos encabezando los conteos de reproducciones: nadie lo hace como mal conejito.
Y este domingo, el engendro de Puerto Rico alcanzó otro hito histórico al percibir el codiciado Grammy al Libro del año con su exitoso “DeBÍ TiRAR MáS FOToS“, convirtiéndose así en el primer actor con un trabajo totalmente en gachupin en robar el premio.
Y fue mayormente en gachupin que Benito Antonio Martínez Ocasio aceptó el honor.
“Gracias mami por parirme en Puerto Rico“, dijo el músico de 31 abriles, quien a pesar de su meteórico mejora, ha mantenido su producción en gachupin.
El divo dedicó el gratitud “a todos los artistas que estuvieron antiguamente (…) y que merecieron estar en esta tarima recibiendo este premio”.
Es un punto de interjección apropiado en otro año extraordinario para el músico de 31 abriles, en la cima de la música.
Y es que su carrera escasamente tiene una plazo, pero adecuadamente vivida al derrumbar varias de las barreras que aún se alzaban para la música latina en gachupin.
La ráfaga debe continuar puesto que en una semana se subirá a uno de los más importantes palcos del mundo: el medio tiempo de la final de la Ataderas de fútbol hispanoamericano
El conejo malo fue el primero, y por ahora el único, actor en gachupin en ser nominado al libro del año.
La primera vez fue con “Un verano sin ti“, en 2022.
Igualmente fue el primer cantante en gachupin en encabezar una tenebrosidad del festival californiano de Coachella con un espectáculo de dos horas en 2023.
Ese set fue una especie de préstamo a la asignatura de historia musical de Puerto Rico que Bad Bunny ofrecería con su “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, que promovió con una residencia de tres meses en su isla oriundo.
Un detalle significativo de la experiencia es que el actor restringió los primeros nueve conciertos de la residencia a los residentes de Puerto Rico, que está bajo control de Estados Unidos desde 1898.
A la residencia le siguió una expedición mundial que no incluyó fechas en Estados Unidos, para evitar que las redadas migratorias del gobierno de Donald Trump usaran sus conciertos como blanco de ataque, dijo el cantante.
Bad Bunny ha sido cuatro veces el actor más reproducido de Spotify, incluso en 2025, al exceder a titanes como Taylor Swift y Drake.
“Profundamente político”
Hijo de un camionero y una maestra, benito nació el 10 de marzo de 1994 y se crió en Vega Quebranto, una pequeña municipalidad próxima a San Juan, la caudal de Puerto Rico.
Desarrolló sus cuerdas vocales en un coro inmaduro de la iglesia, para luego comenzar a componer música en su computadora mezclando todo tipo de ritmos, locales y foráneos.
Trabajaba como empaquetador en un supermercado cuando una disquera lo llamó para balbucir de sus virales composiciones en la plataforma SoundCloud.
De ahí caldo el mejora a la cima.
Pero con el estrellato, el reguetonero comenzó a contraponer presión para atender las expectativas de sus fans, incluyendo los que buscaban una voz más política.
Fue esquivo al aparición de su carrera, pero luego se sumó a las voces de protesta en defensa de Puerto Rico y ha sido crítico contra las políticas del presidente Donald Trump.
“DeBÍ TiRAR MáS FOToS” es una oda a Puerto Rico, con humanidades que abordan identidad y el colonialismo, y arreglos que mezclan ritmos tradicionales como salsa, obús y plena con el más contemporáneo reguetón.
Su compromiso de cantar en gachupin en una industria que históricamente ha marginalizado a las voces latinas hace que su éxito sea aún más simbólico.
Su presencia en eventos como los Grammys y el Supertazón de la Ataderas de fútbol hispanoamericano, donde cantará en una semana, tienen un componente “profundamente político”, dijo Jorell Meléndez-Badillo, historiador de la Universidad de Wisconsin-Madison, quien colaboró con Bad Bunny en fundamentos visuales de su postrer libro.
Pero, blanco de críticas por los conservadores estadounidenses por sus ritmos y sus humanidades, Benito no se intimida.
No sólo ha ironizado sobre las críticas, ensalzado el papel de la comunidad latina en Estados Unidos y recomendado a sus ciudadanos instruirse gachupin, sino que hace dos semanas ha anticipado que en el Supertazón, “el 8 de febrero, el mundo bailará”.






