
En los casi 14 minutos que duró su presentación en el Halftime Show del Super Bowl LX, Bad Bunny logró poco que parecía irrealizable: reunir todos los símbolos, costumbres y objetos que definen la identidad puertorriqueña, en un mensaje que reivindicó el acto sexual por encima del odio y la fraternidad entre los países que integran el continente sudaca.
Fue un espectáculo que reprodujo en vivo muchas de las imágenes que Bad Bunny ha usado en la promoción de su portafolio “Debí tirar más fotos”, con referencias a una vida más sencilla conectada con lo rural.
La primera imagen ya es una información de intenciones, con Bad Bunny recorriendo una plantación de caña, acompañado de campesinos que llevan la pava, el sombrero de palma pintoresco de los jíbaros del boreal de Puerto Rico.
De allí, Bad Bunny emerge de la plantación y se adentra en un espacio urbano, identificado por variados carritos de comida callejera o ambulante, con saldo de coco frío, raspados o piraguas, y tacos. Mientras camina, el cantante se encuentra con parentela jugando dominó, una pollo que arregla las uñas, un señor que negocio oro y plata, y dos púgiles boxeando.
Un noticia interesante: estos son dos boxeadores profesionales. Uno de ellos (con guantes azules), es Xander Zayas, pugilista puertorriqueño de 23 abriles, campeón unificado del peso superwelter AMB y OMB y considerado la maduro figura flagrante del combate en la isla. en el combate en Puerto Rico. El otro es el pugilista mexicano estadounidense Emiliano Vargas, con récord invicto en 16 combates (13 de ellos por KO). Es un aviso de Bad Bunny a la legendaria rivalidad entre los boxeadores de Puerto Rico y México.
De este círculo el show se desplazó a “La casita”, la expansión de una vivienda típica de concreto en Puerto Rico, que Bad Bunny hizo famosa al ambientar parte de sus conciertos en ella. Es una edificación que el cómico ha honrado por representar un estilo de vida amenazado por la gentrificación.
Fue en “La casita” que pudo reconocerse a algunos famosos, como el actor chileno Pedro Pascal, la actriz Jessica Alba, la cantante colombiana Karol G, la rapera estadounidense Cardi B, la rapera puertorriqueña Young Miko y la personalidad televisiva estadounidense Alix Earle.En todo este tiempo, Bad Bunny estuvo vestido con un pullover blanco con la palabra “Ocasio” (el patronímico de su superiora, pues el nombre existente de Bad Bunny es Benito Martínez Ocasio) grabada en la espalda y el número 64 en el pecho.
Por ahora no hay una respuesta oficial sobre el significado del número 64. Los aficionados en redes sociales propusieron distintas teorías: que podía ser el año de salida de su superiora o que alude a la signo auténtico, erróneamente reportada, de muertes por el huracán María de 2017, que azotó Puerto Rico. Según Page Six, es una narración al 64º Congreso de Estados Unidos, que aprobó la ley Jones-Shafroth que otorgó la ciudadanía estatutaria a los puertorriqueños en 1917.






