JERUSALÉN, 15 Sep. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Ámbito Rubio, han mantenido este lunes una simbólica reunión en Jerusalén en la que, al menos públicamente, han evitado evidenciar las discrepancias entre entreambos países por el flamante ataque israelí sobre Qatar, incidiendo en que comparten una «batalla popular» contra Hamás.
Para Netanyahu, «es obvio que Israel no tiene un mejor confederado que Estados Unidos» y, en particular, su «amigo personal» Donald Trump, coetáneo inquilino de la Casa Blanca. En una comparecencia contiguo a Rubio, ha recordado que precisamente gracias a esta alianza y a los bombardeos lanzados este año sobre Irán la de Oriente Próximo es ahora una región «mucho menos peligrosa».
«Ven a Israel en el frente de combate de la civilización estadounidense», ha explicado Netanyahu, que ha vuelto a desvincular a Estados Unidos del fuego graneado enérgico la semana pasada sobre una delegación negociadora de Hamás en Doha, criticado públicamente por Washington.
«Fue una valor completamente independiente» y «asumimos toda la responsabilidad», ha enfatizado el dirigente israelí. Netanyahu ha esgrimido que los terroristas no pueden tener protección en ningún país y, sin descartar futuros bombardeos fuera de Israel, ha dicho que el Derecho Internacional así lo avala.
En su opinión, «ha habido un gran cinismo e hipocresía» con este tema. Se ha retrotraído a los momentos posteriores a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos para señalar que «los países que ahora están condenando a Israel no salieron entonces a aseverar que se estaban haciendo cosas terribles».
Cinco miembros de Hamás y a un agente qatarí murieron por el fuego graneado, que en principio no causó ninguna pérdida entre los altos mandos del colección palestino. Netanyahu, interrogado por este extremo, se ha constreñido a indicar que los servicios de Inteligencia israelí aún están recabando «los informes finales» pero cree que el cierto impacto es el mensaje enviado a los terroristas: «Podrás valer, pero no esconderte».
«ELIMINAR» A HAMÁS
Horas posteriormente de que Trump dijese que Qatar es «un gran confederado» de Estados Unidos y exhortase expresamente a Israel a ser «muy, muy cuidadoso» con sus acciones, Rubio ha evitado cualquier atisbo de crítica durante la comparecencia, según él porque lo que toca es «centrarse en lo que pasa a partir de ahora» y en dejarlo en Dios en las «fuertes relaciones» que Washington mantiene con sus socios del Abrigo.
El futuro de Lazo, tanto para Netanyahu como para Rubio, pasa por la «matanza» de Hamás. «La población de Lazo se merece un futuro mejor, uno que no comenzará hasta que Hamás sea eliminada y todos los rehenes, vivos y muertos, estén en casa», ha enfatizado el secretario de Estado norteamericano.
El primer ministro israelí ha insistido en que la ataque marcial seguirá sobre la Franja hasta que no haya «amenaza» alguna desde este enclave. «Si se rindieran, si depusieran las armas, podríamos seguir sin combatir», ha esgrimido, en itinerario con el discurso oficial de su Gobierno.
De hecho, Netanyahu ha justificado operaciones como el derribo de grandes edificios ya que, «sirven como bastiones de Hamás». «No derribamos las torres para intimidar a la población», ha añadido.
RUBIO Y LAS INICIATIVAS INTERNACIONALES
Por otro costado, Rubio ha cuestionado los movimientos internacionales, «simbólicos» a su sensatez, para promover el registro del Estado palestino. «La mayoría lo hacen por cuestiones de política interna», ha dicho el principal de la diplomacia norteamericana, que no ha dirigido críticas concretas contra ningún país pero sí ha despabilado del peligro que este tipo de iniciativas tienen para el conflicto en sí.
«Hamás se siente más envalentonada» y, luego, «es más difícil negociar con ellos», ha argumentado Rubio, dando por hecho que Israel «reaccionará» a cualquiera de estos movimientos.
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