El espectacular jonrón de tres carreras de George Springer — su 23ro en postemporada — guio a los Azulejos a una dramática vencimiento en el Engranaje 7 y a su primer alucinación a la Serie Mundial desde 1993.
Los Azulejos derrotaron al conjunto de Seattle 4 carreras a 3, fulminando así los sueños de los Marineros, que buscaban durar por primera vez a una Serie Mundial en su historia.
El conjunto canadiense, que no alcanzaba el Clásico de Otoño desde aquella legendaria campaña en la que Joe Carter conectó el cuadrangular del título, celebró en noble un logro que devuelve la emoción del béisbol a todo Canadá.
Con una combinación de pitcheo dominante, ataque oportuna y una defensa impecable, los Azulejos superaron a su rival de turno y aseguraron el banderín, desatando la optimismo entre sus fanáticos en el Rogers Centre y en todo el país.
El equipo ahora se prepara para disputar la Serie Mundial, donde buscará su tercer campeonato en la historia de la franquicia, tras los títulos consecutivos de 1992 y 1993.






