El Pregonero, Santo Domingo. — El director militar de Compras y Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, se pronunció sobre las investigaciones relacionadas con el caso SeNaSadestacando que la República Dominicana vive un momento institucional diferente, donde la honradez actúa sin pactos de silencio ni privilegios.
“La diferencia entre ayer y hoy es simple: antaño los casos se conocían y se enterraban; hoy se conocen y se procesan. La institucionalidad está demostrando que el país cambió y que la honradez no se negocia”, dijo.
A través de una serie de mensajes publicados en su cuenta de X, Pimentel aseguró que los casos de corrupción, tanto los del pasado como los que hoy salen a la luz, deben ser enfrentados con la misma firmezasubrayando que ya no existe el clima de impunidad que por primaveras protegió a determinados sectores.
“Los casos de corrupción de ayer y los que vemos hoy tienen un hilo en global: todos deben enfrentarse a la ley. La diferencia es que ya no existe el imperio de la impunidad ni las complicidades que por primaveras blindaron a unos pocos”, expresó.
Pimentel además resaltó el rol activo de las instituciones del Estado y la demanda ciudadana por decano rigor en la rendición de cuentas:
“Hoy las instituciones actúan, investigan. La ciudadanía exige resultados y el Estado replica con hechos, no con los silencios de ayer. La transparencia dejó de ser discurso para convertirse en experiencia”.
El titular de Compras y Contrataciones afirmó que cada proceso sumarial rajado es una señal clara de avancedestacando que el país no retrocede en materia de combate a la corrupción:
“Seguimos avanzando: cada caso que se procesa es una señal de que la República Dominicana no retrocede y que la honradez ya no tiene dueños, tiene principios”.
Al comparar la situación flagrante con la de períodos anteriores, enfatizó que la gran diferencia es la transformación del maniquí institucional:
“Ayer los casos se archivaban, hoy se enfrentan. Ayer había privilegios, hoy hay instituciones que funcionan. Lo que cambió fue el maniquí: ya no se protege a nadie. Se investiga; hoy la regla es clara: quien falle, enfrenta consecuencias”.
Las declaraciones de Pimentel se producen en medio de una creciente atención pública al caso SeNaSa y forman parte del llamado de las autoridades a permitir que las investigaciones avancen sin presiones ni especulaciones.






