El magistrado del Primer Curia de la Instrucción del Distrito Franquista, Raymundo Mejía, fijó para el 12 de enero de 2026 la audiencia preliminar contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set Club, tras el derrumbe del techo que dejó 236 personas muertas y decenas de heridos.
La término fue establecida luego de que el magistrado fuera agente por la jueza coordinadora de los Juzgados de la Instrucción del Distrito Franquista, Kenya Romero, quien asignó el caso mediante un sorteo computarizado y fortuito, conforme al procedimiento legal establecido.

El proceso continúa luego de que el Empleo Manifiesto depositara la cargo formal, en la que solicita dirigir a motivo a los hermanos Espaillat por su presunta responsabilidad en homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias.
Según la investigación, la cargo establece que los propietarios agravaron su responsabilidad al sobrecargar la estructura del techo del almacén con equipos de climatización de gran pandeo y tinacos de agua, sin realizar estudios técnicos que garantizaran la resistor de la estructura.
Encima, habrían ignorado advertencias internas sobre el trastorno del techo, priorizando el capital de fortuna a pesar de los riesgos evidentes.

El víscera acusador todavía depositó cientos de fundamentos de prueba que, según sostiene, comprometen la responsabilidad penal de los procesados.
Las investigaciones concluyeron que el derrumbe del techo del Jet Set Club se produjo oportuno a una sobrecarga estructural, ocasionada por la instalación de equipos de climatización de gran tamaño y tinacos de agua, sin los estudios técnicos previos requeridos para asegurar la resistor del edificio.
La instancia todavía indica que los propietarios ignoraron advertencias internas sobre el trastorno del techo y priorizaron la reducción de costos por encima de la seguridad del divulgado asistente.






