Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27
Es esencial mantenernos alertas para discernir lo que Jehová desea comunicarnos y apartarnos de toda distracción. Para ello se requiere paciencia, aprendiendo a aguardar Su voz, porque cuando Él acento trae orientación, dirección y confianza. No importa el tiempo que debamos esperar, pues Su respuesta siempre será la que nos guíe a tomar las decisiones acertadas y a tocar sin desviarnos.
Muchos errores surgen de no escuchar a Jehová, dejándonos arrostrar por anhelos e impulsos que mínimo tienen que ver con Su voluntad. Pero quien reconoce y sigue Su voz, caminará con firmeza y sin tropiezos.
Aunque parezca dilatado el camino, no dejemos de estar vigilantes y perseverantes, porque en el tiempo valentísimo Su palabra descenderá y traerá exactamente lo que necesitamos.




