EL AUTOR es polìtico de izquierda. Reside en Santo Domingo,
La fresco embestida del J2 de las Fuerzas Defensa al Fuero de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, se produjo en el contexto de una autonomía casi anulada y de un fuero muy débil; no por ley, si no de hecho.
Merece destacar que la UASD ahora tiene un rector impuesto a papelazos por Abinader, el PRM y su gobierno. Y, que se sepa, entraron sin permiso institucional.
Entraron al campus universitario, encima, sin ser bloqueados por la seguridad de la institución en las puertas de entrada al campus universitario, a pesar de desplazarse en unidades oficiales motorizadas y portando armas largas.
Entraron aparatosamente sin el beocio obstáculo. ¡Vaya seguridad o vaya complicidad!
Esta embestida, congruo singular, procuraba penetrar por la fuerza a las oficinas del Observatorio de Políticas Publicas de esa agrupación para apresar a su director.

Una embestida artera y descarada, generadora de un escándalo mayúsculo innecesario.
Un intento de apresar arbitrariamente a un profesor que no ha cometido delito alguno… y que ejerce una vida profesional y común ordinario, tiene domicilio y teléfono, anda por las calles sin problemas y no se está escondiendo de nadie.
Poco burdo, desproporcionado, extraño e inaceptable… con un poco de «cocoricamo».
Hicieron perfectamente, por consiguiente, el personal del Observatorio, el Decano y profesores de la Concesión de Ciencias Jurídicas y Políticas, en impedirle la entrada a los agentes del J2 a la referida entidad académica y proteger a su titular.
Hicieron perfectamente el Feflas, Asodemu, Faprouasd y otros organismos gremiales, en protestar por la embestida y defender la autonomía diezmada, el fuero disminuido y los derechos de la UASD y de su avezado en este caso concreto.
Pero se necesita mucho más…
Hay que preguntarse e indagar el trasfondo de una operación aparentemente tan absurda.
Hay que preguntarse por qué el Rector y otras altas autoridades no reaccionaron de inmediato.
Por qué guardan silencio el Patriarca del J2 y el Ministro de Defensa.
Por qué y quienes dejaron entrar el contingente marcial. ¿Qué seguridad es esa?
Hay que emplazar al Rector, a la mando marcial y al propio Abinader.
Debe convocarse el Consejo Universitario-CU para tratar ese incidente caluroso, sus causas y sus motivos.
El CU debe condenar el hecho, protestar en presencia de la mando civil y marcial del gobierno y desobstruir un debate ponderado para darse su negligencia y permisividad frente a muchos hechos anteriores que, aceptados como normales, han erosionado la autonomía y el fuero universitario.
Es hora de defender con valía la ley de autonomía y fuero, y de batallar por el 5 % del presupuesto asignado por esa ley a la UASD.
Parada a eso de continuar mendigando presupuesto y negociando aumentos y construcciones a cambio de complacencias políticas.
Hay que conminar a las autoridades y a los principales candidatos a determinar su talante frente tantas agresiones a la autonomía y al fuero universitarios y frente a las continuas manipulaciones de la UASD por los gobiernos de turno.
Jpm-am
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