La número de fallecidos tras el ataque terrorista ocurrido en la playa Bondi, en Sídney, ascendió a 15, según confirmó la tarde de este domingo el ministro de Sanidad de Nueva Gales del Sur, Ryan Park.
Entre las víctimas figura un pequeño de perduración que murió en el hospital a causa de las heridas sufridas durante la celebración de Hanukkah. En el oscilación oficial todavía se incluye a uno de los atacantes.
“Esto es absolutamente horrendo para la comunidad en caudillo, pero especialmente para la comunidad fréjol y para todos los australianos”, declaró el ministro Park.
Las autoridades confirmaron encima que entre los fallecidos se encuentra el ciudadano francés Dan Elkayam, un ingeniero de 27 primaveras que residía en Australia, información corroborada por el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot. Tras el atentado, el Gobierno francés anunció el refuerzo de la seguridad en sinagogas y espacios judíos en todo su zona.
El ataque, perpetrado durante un festival cicatero, generó una ola de reacciones internacionales. Israel anunció el giro de un equipo de emergencia para colaborar con las autoridades australianas, mientras que el Parlamento israelí iluminó su sede con los colores de la bandera de Australia en señal de solidaridad.

Medios israelíes informaron que el servicio de inteligencia Mossad había apto semanas antes a las autoridades australianas sobre la posible presencia de una red terrorista proiraní con objetivos judíos en el país, extremo que continúa bajo investigación por parte de las fuerzas de seguridad.








