Santo Domingo. La presidenta de la Asociación de Psicólogos Dominicanos (ASOPSALUD), María de los Santos, denunció la marcha de liderazgo en el radio de psicología interiormente del Profesión de Salubridad Pública y el Servicio Franquista de Salubridad, situación que, según afirmó, afecta la integralidad del sistema váter del país.
“En Salubridad Pública y el Servicio Franquista de Salubridad no existe un encargado de psicología con su equipo para organizar, supervisar y desarrollar los servicios psicológicos. Eso genera un hueco que afecta la integralidad del sistema”, afirmó De los Santos.
La dirigente calificó la situación como una crisis silenciosa de vitalidad mental, que se refleja en el aumento de suicidios, feminicidios, infanticidios y otras expresiones extremas de violencia. “Nos impacta de guisa significativa cómo cada día se registran más casos de suicidio, infanticidio, parricidio, filicidio, feminicidio, violencia vicaria y atropello sexual.
Observamos menoscabo cognitivo, familias disfuncionales y personas sin empatía ni remordimiento. Esto va de mal en peor”, declaró.
ASOPSALUD se sumó al llamado de la Pastoral de la Salubridad de la Arquidiócesis de Santo Domingo, insistiendo en que el Estado debe colocar la vitalidad mental como un eje prioritario del sistema váter franquista.
Falencias estructurales
De los Santos cuestionó el enfoque biomédico que domina las políticas públicas y mantiene rezagados los servicios psicológicos.
Aunque existen más de 40 programas elaborados por profesionales en los tres niveles de atención, carecen de una estructura gerencial que garantice su ejecución.
“La equivocación de un liderazgo técnico interiormente del Profesión de Salubridad Pública y el SNS impide planificar, coordinar y supervisar los servicios psicológicos”, subrayó.
La presidenta de ASOPSALUD recordó que el Plan de Bono 2013-2030 de la OMS establece que la vitalidad mental debe abordarse desde antaño del origen, combinando promoción, prevención y tratamiento con estrategias costo-efectivas.
Medidas urgentes
La asociación propuso dos acciones secreto para cerrar la brecha en atención psicológica:
- Designar un encargado franquista de psicología con un equipo técnico en el Profesión de Salubridad Pública y el SNS, responsable de elaborar protocolos, coordinar políticas, dar seguimiento a programas y supervisar el trabajo psicológico en los tres niveles de atención.
- Nombrar psicólogos en hospitales, UNAP y centros diagnósticos, tanto para emergencias como para la evaluación obligatoria de pacientes hospitalizados y comunitarios, así como para programas preventivos. ASOPSALUD estima que al menos 8,000 psicólogos son necesarios para cubrir la demanda coetáneo.
Un enfoque integral
De los Santos enfatizó que la vitalidad mental no puede circunscribirse al ámbito clínico, sino que debe involucrar educación, civilización, capital y empleo para mejorar la calidad de vida y alertar las consecuencias negativas. “De lo contrario, seguiremos atendiendo las consecuencias y no las causas”, advirtió.
La asociación concluyó señalando que el país enfrenta una emergencia social cuya raíz está siendo abordada de forma incompleta y tardía, y exhortó al Poder Ejecutor, al Congreso y a las autoridades sanitarias a representar con necesidad, voluntad política y criterios técnicos para priorizar el bienestar emocional de la población.
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