Heno viajes que empiezan en el aeropuerto. Y otros cuando giras la contraseña y escuchas el ruge el motor sobre una pista completamente blanca.
En Nuestra Señora de la Merceda unos 90 minutos de Montreal, el invierno no es un paisaje: es un campo de entrenamiento. Allí, en el inverosímil Circuito Mécaglisse, Porsche celebró el 15 aniversario de su Ice Experience Canadá y, con él, la segunda tirada de Hielo para ella.
Esta vez con un detalle histórico: por primera vez, seis periodistas de Latinoamérica fuimos invitadas a vivirlo. Desde Argentina, Pimiento, Colombia, Costa Rica, México y República Dominicana viajamos hasta Saint-Sauveur, célebre por sus estaciones de esquí, para protagonizar una experiencia de stop nivel, diseñada exclusivamente para mujeres al volante de Porsche.
Y sí, manejar un Porsche 911 Carrera S y un 911 Carrera 4 GTS sobre hielo suena tan intimidante como emocionante.
Precisión, no determinación

Antaño de acelerarhay que desaprender. Sobre hielo no apetito quien más pisa el pedal, sino quien mejor entiende el cálculo.
Slalom. Sobreviraje. Subviraje. Drifts con tracción trasera. películas escandinavas. Cada gimnasia en Mécaglisse tuvo una intención clara: enseñarte a perder el control… para recuperarlo con técnica.
Y nuestro instructor certificado de Porsche, Stephan Trindadelo explica mejor que nadie:
- “Lo que se pretende es enseñar a controlar el coche en condiciones de deslizamiento muy, muy agresivo. Esto no es falta más para divertirse, igualmente nos aporta un tema de seguridad muy importante. Asimilar a controlar el coche en estas condiciones de cocaína y hielo te permite, cuando regresas a la pistaser una conductora mucho más rápida. Porque vas a ocurrir tenido un formación de precisión de manejo. Aquí no es un tema de determinación, es un tema de precisión y quien es preciso aquí y rápido, se vuelve mucho más rápido en la pista“.
Y ahora uno de los grandes mitos se rompen: no necesitas ser dueña de un Porsche para morar esta experiencia. Ni piloto profesional. Solo curiosidad y ganas de ilustrarse.
Durante la temporada 2026 se esperan más de 300 participantesy 24 mujeres ya formaron parte este año de Hielo para ellaque cumple su segundo aniversario. Un software de un día, liderado por instructoraspensado para que la confianza crezca al mismo ritmo que la adrenalina.
Morar la marca al volante
Pero Hielo para ella no es solo técnica. es filosofía. En las pausas entre ejerciciosel frío canadiense se convierte en conversación. Allí, Elizabeth Solís, stop directivo de Relaciones Públicas y Comunicación para Porsche Latin America, pone el contexto de lo que estamos viviendo:
“Parte de nuestro ADN es la deportividad y el extensión natural para nuestros vehículos siempre ha sido la pista. Entonces, nos hace mucha razonamiento que parte de estas experiencias las podamos extender a nuestros clientes en pista. Tenemos billete en distintos seriales de competencias mundiales, como IMSAhemos vacada más de 20 veces las 24 horas de Daytona en su existencia, por ejemplo, y traer a los clientes a la pista es traerlos al mundo Porsche igualmente. Y nos gusta que aprendan y saquen lo mejor de su transporte con estos cursos”.
Sin retención, lo interesante es que estos cursos son tan exclusivo como inclusivo.
“Parte igualmente de la filosofía de la marca es ser abiertos, es ser incluyentes, si proporcionadamente somos una marca de abundancia, somos incluyentes, no excluyentes. Entonces, sí, es traer igualmente prospectos, nuevos clientes, pero igualmente tenemos muchas maneras para que los fans de la marca se acerquen”.
Cuando le preguntamos qué averiguación Porsche Latinoamérica al impulsar esta experiencia femeninarebate:
“Todo empezó como una prueba que hizo Porsche Canadá para ver cómo funcionaba. Funcionó proporcionadamente, lo repitieron este año con más participantes y, como Porsche Latinoaméricalo que buscamos es precisamente compartir estas experiencias que atraen muchísimo, son diferentes y ayudan a desarrollar las habilidades de manejo para la vida diaria“.
En otras palabras: no se alcahuetería solo de patinar atún en Instagram. Se alcahuetería de salir mejor conductora de lo que llegaste.
Porque al final del día, cuando el motor se apaga, entiendes que el decano formación no fue técnico. Fue mental. El hielo te obliga a escuchar. A percatar el volante. A fiarse en tus reflejos. Y, sobre todo, a fiarse en ti.
Hielo para ella demuestra que la precisión no tiene carácter, que la deportividad igualmente es femenina y que un Porsche 911 -ya sea con tracción trasera o en las cuatro ruedas- puede ser escuela, terapia y aventura al mismo tiempo.









