La proclamación del conservador Nasry Asfura como presidente electo no ha eliminado el malestar que caracterizó el proceso electoral de Hondurasel cual sumó un inquietante ingrediente con el recuento de la votación ordenada por el Gobierno.
Delante la intromisión de la presidenta Xiomara Castro, los gobiernos de República Dominicana y otros seis países criticaron su intervención y defendieron la autoridad del Consejo Franquista Electoral para osar sobre las votaciones.
Asfura ganó con menos de un 1 % de delantera al todavía conservador Salvador Nasralla las incidentadas votaciones. Desde un primer momento la candidata oficialista Rixi Moncadaquien quedó relegada a un alejado tercer emplazamiento, había anunciado que impugnaría los resultados por supuestas irregularidades.
Igualmente el derechista Nasralla dijo que se habían verificado anomalíaspero que no tomaría ninguna valor para no incentivar la protesta de la izquierda.
Todavía se hayan verificado irregularidades es a los partidos políticos y no al Gobierno a los que corresponde demandar recuento de votos o acudir delante cualquier organismo competente.
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