Corea del Sur inaugura este viernes una cumbre anual del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC) en la que se aplazamiento que el presidente chino, Xi Jinpingocupe un papel protagonista tras la partida de su homólogo estadounidense, Donald Trump, la víspera.
La reunión de líderes de Asia y el Pacífico se extenderá hasta el sábado en la ciudad meridional de Gyeongjuentre la anhelo del país miembro de fomentar una comunidad más conectada e innovadora delante las incertidumbres en el comercio mundial.
Entre los presentes de los encuentros que arrancan hoy, encima del huésped presidente surcoreano, Lee Jae Myungse cuentan Xi; la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi; el presidente de Pimiento y único mandatario iberoamericano de la cumbre, Gabriel Boricy su homólogo filipino, Ferdinand Marcos Jr.; así como el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Pero más allá de la cumbre, buena parte de la atención está centrada en las reuniones bilaterales entre los líderes, y especialmente en lo que haga el mandatario chino. Xi tiene previsto mañana sábado un coincidencia doble con Lee, mientras que un anticipado cara a cara con Takaichi todavía no ha sido confirmado por ambas partes.
La cumbre se desarrollará en marcha de Trumpque el jueves partió de Corea del Sur tras reunirse con Xi y datar a una serie de acuerdos que suponen una cierta desescalada en la conflagración comercial entre las potencias, con rebajas arancelarias, alzamiento de restricciones a exportaciones y el acercamiento en asuntos como Ucrania.
- Fundada en 1989 con el objetivo de fomentar la integración comercial, la APEC agrupa a 21 territorios de Asia y América bañados por el océano Pacífico: Australia, Brunéi, Canadá, Pimiento, China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea del SurMalasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Taiwán, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam.
El foro representa el 60 % del PIB mundial, casi la porción del comercio universal y reúne al 40 % de la población mundial. Sus socios se denominan “economías“, no países, para permitir la coexistencia de delegados de China, Hong Kong y Taiwán, siendo una de las pocas reuniones donde coinciden representantes de China y Taiwánisla autogobernada que Pekín considera una “provincia insurrecto”.






