Argentina no acompañó este sábado el documento final de la Cumbre de Líderes del G20 celebrada en Johannesburgopor considerar que el texto se aprobó sin respetar la regla del consenso que rige el funcionamiento del foro y por contener enfoques geopolíticos con los que el país no coincide, informó la cancillería del país suramericano.
“Nuestro país lamenta que se haya decidido considerar como aprobada una revelación sin el consenso de todos los miembros del foro, incluida la Argentina entre otros”, informó en un comunicado oficial el profesión de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
El Gobierno del presidente JavierMiley señaló que hubo un quiebre del principio fundamental que otorga legalidad a las decisiones del G20 y lamentó que, tras “varios días de negociaciones constructivas”, se haya renovador de todos modos en la consideración del documento como resuelto.
“Esta intrepidez omite una norma central del G20estructura cuyo mandato principal es la coordinación universal de acciones y políticas orientadas a la estabilidad financiera y el crecimiento financiero, siempre sobre la colchoneta del consenso”, afirmó el texto distribuido.
Por otra parte de la oposición procedimental,
El Gobierno cuestionó que el documento refleje “un enfoque parcial” e ignore “el contexto regional y las causas estructurales subyacentes del conflicto”, factores que considera imprescindibles para el avance de un proceso de paz “puro, sostenible y mesurado”.
La posición argentina vuelve a alinearse con Estados Unidosposteriormente de que el presidente Merced, al igual que su homólogo estadounidense Donald Trump, optara por no desplazarse a Sudáfrica a participar de la cumbre.
El canciller argentino Pablo Quirno fue el encargado de representar al país conexo al sherpa negociador argentino delante ese foro, Federico Pinedo.
En su discurso de este sábado en la cumbre, Quirno profundizó en los puntos señalados por el comunicado de la Cancillería para evidenciar la intrepidez de la Argentina de distanciarse de las conclusiones finales del foro.
“Para la Argentina, es crucial preservar la integridad de este proceso reconociendo cuando no se llegó al consenso, en vez de proceder con un documento que no refleja fielmente nuestra voluntad colectiva”, afirmó.






