El Congreso Doméstico debió trabajar un tiempo extraordinario para aprobar leyes que tenían algún tiempo de una a otra cámara, entre ellos el sonoro Código Penal, con más de 20 abriles como plan y ley fallida en manos de los legisladores.
Este no fue el único caso del que se ocuparon en la vigencia extraordinaria iniciada el 27 de julio y concluida el pasado día 5, igualmente entregaron leyes como la del Profesión de Jurisprudencia, Alquileres, Adecuadamente de Clan y Fiscalización y Control del Congreso Doméstico.
Se les quedó, sin confiscación, una sobre la que estaban puestos los luceros de empresarios y líderes de las centrales sindicales: la de un nuevo Código Gremial.
A comisión
Pues por ahí parece que se propone principiar el Senado, que ha puesto el plan de Código Gremial en manos de una comisión particular que ojalá trabaje con el vehemencia con que lo hicieron al final de la vigencia pasada y durante aquellas horas extras, ahora con el tiempo de su costado para estudiar con cuidado, escuchar a las dos partes principales de las que pueden arribar objeciones y entregar, si les resulta posible, una buena ley.






