Santo Domingo.- El Ocupación Manifiesto, en el expediente acusatorio del caso Jet Setseñala que los hermanos Antonio y Maribel Espaillatpropietarios del afamado Club Jet Set, agravaron su responsabilidad al sobrecargar el techo del establecimiento con equipos de climatización industriales y tinacos de agua, sin realizar los estudios técnicos que garantizaran su resistor.
Encima, ignoraron advertencias internas sobre el trastorno de la estructura, priorizando el hucha de medios sobre la seguridad de empleados y clientes.
El colapso ocurrido el 8 de abril de 2025 se convirtió en una de las mayores tragedias en la historia flamante del país, con 236 muertos y más de un centenar de heridos. Entre las víctimas estaban el merenguero Rubi Pérezla gobernadora de Montecristi Nelsy Cruzel expelotero profesional Octavio Dotel y varios miembros de la tribu Grullónasí como extranjeros residentes y turistaslo que dio al caso una dimensión internacional.

La recriminación formal, depositada en presencia de la Oficina Coordinadora de los Juzgados de la Instrucción del Distrito Franquista, imputa a los hermanos los delitos de homicidio involuntario y golpes y heridas involuntariassegún los artículos 319 y 320 del Código Penal Dominicano, y solicita la transigencia a seso para establecer su responsabilidad directa.
La fiscalía respalda su recriminación con informes periciales de ingenieros, fotografías, testimonios de empleados y registros que evidencian que la sobrecarga y la desatiendo de mantenimiento fueron factores determinantes en el colapso. Los expertos coinciden en que las fallas estructurales eran previsibles y evitablesy que la tragedia pudo haberse prevenido con medidas básicas de seguridad.

Aunque el caso se juzga bajo el Código Penal actual, el nuevo Código Penalya ratificado pero aún sin entrar en vigor, establece sanciones más severas para responsables de tragedias como esta: prisión de hasta 10 abriles y multas de 20 a 30 salarios mínimos cuando las víctimas superan cinco personas. Juristas consultados aseguran que, de tener estado actual la reforma, los Espaillat habrían enfrentado condenas mucho más duras.
El colapso del Jet Set Club ha dejado una herida profunda en la sociedad dominicana y reavivado el debate sobre la responsabilidad de los propietarios de locales públicos, la seguridad estructural y la negligencia criminal que puede alterar una incertidumbre de diversión en una tragedia histórica.





