Lisboa. – Moderado y con talante de diálogo, el exministro socialista Antonio José Seguro fue investido este lunes como presidente de portugalconvirtiéndose en la primera figura de izquierda que ocupa la mando de Estado en 20 abriles.
Seguro llega al Palacio de Belém tras poseer yeguada la segunda dorso de las elecciones presidenciales en Portugal con el 66,83 % de los votos (más de 3,5 millones de sufragios) frente al líder de ultraderecha André Ventura, que logró el 33,17 % de los sufragios (más de 1,7 millones).
En su discurso de investidura, Seguro mencionó este lunes la relación entre España y Portugalque, en su opinión, “ha demostrado que es posible construir convergencias duraderas cuando prevalece la voluntad de un destino compartido”.
“Voluntad que aquí renuevo en nombre de Portugal”, dijo Seguro, dirigiéndose al rey Felipe VI, que estuvo en su ceremonia de investidura en el Parlamento luso.
Seguro igualmente dio por finalizado el posterior ciclo electoral en el que en los dos últimos abriles ha habido dos legislativas, unas presidenciales, unas municipales y unas europeas en Portugal, y abogó por la estabilidad para poder aceptar a mango cambios.
Sin mención al socialismo
Con Seguro, una personalidad de izquierda vuelve a la Presidencia lusa, vigésimo abriles posteriormente de la salida de Jorge Sampaio en 2006 y al que sucedieron los conservadores Aníbal Cavaco Silva y Marcelo Rebelo de Souza.
Al igual que Sampaio, Seguro es exsecretario genérico del Partido Socialista (PS), formación que lideró entre 2011 y 2014, aunque triunfó en las elecciones presidenciales sin hacer uso de la palabra socialismo durante la campaña, ya que afirmó en todo momento que su candidatura fue independiente y suprapartidista.
Durante la campaña para la segunda dorso, obtuvo el respaldo del Partido Socialista y de los principales aspirantes de centroderecha derrotados en la primera ronda de las presidenciales, así como de los expresidentes conservadores Aníbal Cavaco Silva y Antonio Ramalho Eanesel primer patriarca de Estado predilecto democráticamente en Portugal tras la Revolución de los Claveles que puso fin a la dictadura.
Docente, parlamentario y eurodiputado
A sus 63 abriles, este profesor de Teoría del Estado y Pensamiento Político y Social de la Universidad Autónoma de Lisboa ha pasado los últimos abriles dedicado a la docencia tras una trayectoria política en el interior del PS.
Nacido en Penamacor, cerca de la frontera con Extremadura (España), es graduado en Relaciones Internacionales y muy pronto se vinculó al PS, donde entre 1990 y 1994 se desempeñó como secretario genérico de sus juventudesabriles en los que igualmente fue diputado doméstico y perteneció al núcleo duro de António Guterres, presente secretario genérico de la ONU.
De hecho, Seguro formó parte de los dos Gobiernos de Guterres (1995-2002), como secretario de Estado adjunto del primer ministro y como ministro adjunto del primer ministro. Todavía tuvo un periplo por el Parlamento Europeodonde fue eurodiputado y coautor del noticia sobre el Tratado de Niza, donde se mostró crítico por la timidez mostrada frente a la integración europea y pidió pasos más sólidos.
De dorso a Portugal, fue líder parlamentario del PS y más tarde secretario genérico del partido en los abriles de la troika hasta que el entonces corregidor de Lisboa, antonio costaque más tarde se convirtió en primer ministro (2015-2024) y ahora es presidente del Consejo Europeo, le arrebató el puesto en las primarias internas.
Desde entonces, Seguro estuvo retirado de la esfera pública. La sanidad, su gran prioridad
Sobre como será una cohabitación con el Ejecutante de centroderecha del primer ministro Luís Montenegro, Seguro destacó en una entrevista con la sujeción de televisión pública RTP que no ve la Presidencia como “el sitio para hacer concurso al Gobierno” y prometió franqueza institucional, pese a advertir de que nunca dejará de opinar lo que piensa.
Su “primera prioridad” es la sanidad, uno de los asuntos que más preocupan a los ciudadanos adecuado al avería del sistema notorio.
Para Seguro, “no hay milagros pero sí respuestas inmediatas que deben tomarse y eso compete a los Gobiernos” y como presidente tratará de promover convergencias y compromisos para resolver de forma duradera los problemas, como el comunicación a la sanidad pública, lo que mencionó en su discurso de investidura de este lunes. A partir de ahora, tiene la oportunidad de intentar ponerlo en experiencia.





