El esquema Anida Residencesuna torre de apartamentos de 15 niveles más cuatro sótanos, está paralizado desde el 2011. Se alcahuetería de una iniciativa inmobiliaria que proyectaban encaramar las constructoras Sididom y Soluciones Integrales para Desarrollos Inmobiliarios Dominicana en el sector citadino de Bella Aspecto. Pero el espacio escogido para su edificación es un inmueble contiguo al Colegio Bilingüe New Horizons, cuyo propietario desató un conflicto reglamentario contra la obra.
A pesar de las constructoras contar con la documentación requerida por el Estado y de que se emitieron tres sentencias definitivas a su ayuda, una litis emanada por el interés de Fauntly Garboso Manducar, dueño del centro educativo, en conseguir el demarcación contiguo a su propiedad, ha impedido el avance del esquema.
Así consta en la sentencia 852-2015 de la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Franquistala cual recoge la entrevista a uno de los propietarios de la constructora, quien revela que Garboso Manducar quería conseguir el solar desde el año 2000, afirmando que el dueño natural del demarcación era el colegio.
“Me dijo que yo de ningún modo iba a construir, que debía hacer negocios con él para hacer el esquemaque yo era extranjero y que no sabía cómo funcionaban las cosas aquí. Desde aquel momento ha habido una conflagración. Le digo que tengo los permisos, me dijo que eso se tumba, que si no llegamos a un acuerdo que me preparara para lo que venía”, se lee.
En el texto reglamentario se establece que, tras una reunión en septiembre de 2011, Garboso Manducar le propone una demarcación y luego una propuesta de transacción.

La batalla reglamentario
“Luego de esa reunión empezó la batalla contencioso. Interpuso una querella por construcción ilegalen septiembre 2012 empezó a escribir a organizaciones públicas presentando competición directa al esquema y solicitudes de rescisión de permiso delante el Tribunal Oficial, cuando la rechazan, la vuelve a interponer”, sostiene el inversionista.
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Las acciones judiciales emprendidas por Garboso Manducar en contra de la obra incluyen incluso la notificación, vía acto de alguacil, a todas las entidades financieras del país, así como a las principales empresas inmobiliarias, con la intención de intimar y crear pánico en estas, con la finalidad de impedir que el esquema obtuviera financiamiento a tiempo, indica la sentencia.
Encima, “procedió a elevar querellas, demandas, quejas, todas temerarias e injustificadas, con la finalidad de impedir o admisiblemente retrasar y trabar el avance del esquema, con el fin de dar al traste con el mismo, o admisiblemente hacerlo económicamente inviable, para poder negociar los precios y condiciones pretendidos por ellos, como se muestra en las innumerables propuestas de transacción a precios de condiciones por debajo del mercado”.
Acciones temerarias
En su sentencia, el tribunal indica que las compañías constructoras fueron víctimas de acciones temerariasactividades y conductas abusivas por delante órganos administrativos y entidades financieras, que atentaron contra su prestigio e imagen.
De igual forma, agrega que el demandante (el propietario del colegio) actuó con celeridad en sus distintas acciones e instancias, sin sustentación ni fundamento alguno en contra de las empresas constructoras.
“Es acciones improcedentespor delante distintas jurisdiccioneshan causado, a criterio de este tribunal, sustentado en las piezas ayer descritas, daños a las entidades Construcciones Sididom y Soluciones Integrales para Desarrollos Inmobiliarios Dominicana”, puntualiza el texto.
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En esa instancia el Colegio Bilingüe New Horizons fue condenado a satisfacer a las compañías de construcción las sumas de: 2.2 millones de pesos y 195,684 dólares por concepto de indemnización por los daños y perjuicios materiales y 10 millones de pesos por concepto de daños y perjuicios materiales, sufridos a causa de las acciones interpuestas por el centro educativo.
Status del proceso
Actualmente, el proceso contencioso se encuentra en etapa de secuestro, oportuno a que el colegio se ha inútil a satisfacer la suma de 12.2 millones de pesos y 195,684 dólares a las compañías constructoras, montos a los que fue condenado en 2015. De igual forma, el Tribunal Constitucional emitió la sentencia TC/0951/24 mediante la cual confirmó otra intrepidez contencioso de 2020 que favorecía a los inversionistas.






