Santo Domingo, La Feria Internacional del Vademécum Santo Domingo 2025 vivió ayer un momento notable con la conferencia “Los libros de vida”, de la escritora y académica Ángela Hernández, organizada por el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU).
Con esta actividad, el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) reafirmó su compromiso de promover la lección como aparejo fundamental en la formación docente y el avance cultural del país, ofreciendo a estudiantes y docentes experiencias de suspensión valencia educativo y motivacional.
Estudiantes, docentes y divulgado genérico escucharon con atención cómo Hernández compartió su relación íntima y transformadora con la lección.
Una infancia entre libros y paisajes
Hernández recordó sus primeros primaveras en Buena Paisaje, Jarabacoa, rodeada de veredas de pangola, riachuelos y verdes montañas. Su primer contacto con los libros ocurrió incluso ayer de cultivarse a descubrir, a través de los folletos de consejo católica “15 minutos de consejo diaria”.
“Desde muy pequeña entendí que los libros podían enseñarme no solo palabras, sino todavía títulos, historias de vida y formas de enemistar el mundo”, confesó la autora.
Más tarde, en el colegio de la Almohadilla Aérea de San Isidro, durante la conflictiva época de 1965, Hernández tuvo ataque a novelas populares de Marcial de la Fuente Esteban y Corín Tellado, que complementaron su educación formal y fortalecieron su pasión por la lección.
Descubriendo la humanidades universal
Al alcanzar a Santo Domingo, Hernández vivió en Villa Juana, donde un vecino le permitió ingresar a su colección privada de humanidades universal.
“Él no prestaba libros a nadie, pero conmigo decidió compartirlos, y eso cambió mi relación con la lección”, recordó Hernández, destacando la importancia del ataque a los libros en la formación personal.
Ya convertida en profesora, Hernández utilizó su salario para comprar obras de humanidades, historia y temas sociales, consolidando su túnica leyente y su interés por la novelística de dadivoso aliento.
Los libros como viajes y enseñanza de vida
Entre los libros que marcaron su vida, mencionó “Los viajes de Ámbito Polo”, obra que describió como su primer gran delirio imaginario.
“Ese manual me hizo alucinar sin moverme del puesto, me enseñó que la imaginación y la curiosidad pueden rasgar mundos enteros”, expresó.
Durante la conferencia, la autora combinó humor, emoción y consejo. Al final, leyó un párrafo poético sobre la lección:
“Los libros y los lectores están unidos por un lazada mágico, que se siente en el corazón y en la mente. Cada lección es un delirio y un estudios constante”.
Los asistentes respondieron con silencio absorto y atención plena, evidenciando la fuerza del declaración de Hernández y la conexión que logra transmitir entre los libros y sus lectores.
La expositora
Ángela Hernández Núñez nació en Buena Paisaje, Jarabacoa,, Es ingeniera Química UASD y escritora. Poeta, cuentista y novelista, adicionalmente de autora de numerosos ensayos sobre la mujer y la humanidades. Incluso es una apasionada del cine y la fotografía, y autora de Onirias, un manual en el que se amalgaman la poesía y la fotografía. Textos de su autoría se han traducido al inglés, francés, italiano, islandés, bengalí y noruego. Cuentos, poemas o ensayos suyos figuran en casi un centenar de antologías. Es Premio Cole de novelística corta, por Mudanza de los sentidos (2001), Premio Anual de relación 1997 por su manual Piedra de sacrificio, Premio Anual de Poesía por Alicornio y Premio Anual de Descripción 2012 por La secta del crisantemo.
Es miembro correspondiente de la Agrupación Dominicana de la Idioma. En el año 2003 fue perdiz para producirse una temporada en Ledig House, residencia de escritores y comediante en Nueva York. Ha sido comisión de los principales concursos literarios del país, así como de certámenes cinematográficos.








