Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La psicoterapeuta Ana Simó advirtió que una de las causas más frecuentes de la disminución del deseo sexual en las parejas no es la infidelidad, sino la desatiendo de prioridad emocional.
Según explicó, hombres y mujeres acuden a consulta manifestando que se sienten en según plano en la vida de su pareja, siempre en postrer lado frente al trabajo, los hijos, la comunidad de origen u otras responsabilidades.
Simó subrayó que cuando una persona no se siente importante para el otro, su vida sexual se ve directamente afectada. La cotidianidad, la honestidad y la transparencia en la relación juegan un papel secreto en el mantenimiento del deseo, mucho más de lo que comúnmente se cree.
La diestro desmontó la idea de que solo una traición puede deteriorar la intimidad. El trato diario, la modo en que se valida o se ignora al otro, el aburrimiento en la relación y las comparaciones constantes con exparejas asimismo erosionan profundamente el deseo sexual.
En ese sentido, destacó que el bienestar personal es fundamental para una vida íntima sana. Sentirse admisiblemente consigo mismo, con lo que se es y con la relación que se vive, impacta directamente en la forma de vincularse sexual y afectivamente con la pareja.
Ana Simó enfatizó que el deseo florece en relaciones donde existe afecto mutuo, coherencia emocional y un sentido propio de conexión. La intimidad, afirmó, no puede sostenerse sin sentirse valorado, cuidado y emocionalmente presente en el interior de la relación.
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