En medio del escándalo que rodea al Seguro Doméstico de Lozanía (SENASA) por presuntas irregularidades y desfalcos millonarios, una empresaria asegura ocurrir sido injustamente vinculada a una red de malhechores. Se tráfico de Hay Ledesmapropietaria de la distribuidora Luffuna compañía dedicada a la importación y saldo de medicamentos y productos de estética, constituida legalmente desde el año 2015.
Su nombre apareció en el reportaje de Julissa Céspedes sobre una presunta mafia de médicos y empleados que están siendo investigado por el Pepca a raíz de una denuncia supuestamente puesta por la propia Senasa.
Ledesma afirma que nunca formó parte de una red ilícita y que su única relación con SENASA fue como suplidora durante un proceso de pujacumpliendo con todos los requisitos legales y comerciales establecidos. Según explica, su única relación con la institución fue como suplidora entre julio y noviembre del 2023a través de una puja pública.
La empresaria igualmente admitió que conocía al asesor sumarial de SENASA, Germán Roblespero rechaza que esa amistad fuera determinante para obtener contratos y asegura que no aceptó sobornos.
Sobre las acusaciones de que recibía pagos “Expresar” tras ser adjudicada, Ledesma fue enfática, asegurando que estas afirmaciones no son ciertas.
Ledesma aseguró que el negocio le dejó más deudas que beneficios y que actualmente sus empresas presentan un pasivo significativo. Para ella, las acusaciones son una cortina de humo que pesquisa desviar la atención de las verdaderas responsabilidades.
Ledesma igualmente respondió a quienes la señalan como socia en una clínica con el asesor sumarial en una estetica que esta asegura tener hace más de 20 primaveras.






