Mientras tanto, se especula que México reducirá sus envíos a Cuba.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo el viernes que buscaría alternativas para seguir ayudando a Cuba y evitar una crisis humanitaria tras el anuncio de Trump.
La mandataria mexicana señaló que una opción podría ser que Estados Unidos mismo gestione el emisión de petróleo mexicano a la isla, aunque era necesario entender primero los detalles de la orden de Trump.
México se convirtió en un proveedor esencia de combustible para Cuba, yuxtapuesto con Rusia, luego de que las sanciones de Estados Unidos a Venezuela paralizaran la entrega de crudo a la isla.
“Es impracticable existir así”, dijo Yanius Cabrera Macías, un tendero ambulante cubano de 47 abriles que vende pan y dulces.
Señaló que no cree que Cuba sea una amenaza para Estados Unidos.
“Cuba es una amenaza para los cubanos, no a los Estados Unidos. Para los cubanos, el gobierno es una amenaza”, manifestó, añadiendo que la fresco medida de Trump golpearía con fuerza. “Es el pueblo que va a sufrir… no los gobiernos”.
Jorge Piñón, un hábil del Instituto de Energía de la Universidad de Texas que rastrea envíos mediante tecnología satelital, dijo que no existe respuesta a una pregunta esencia: ¿cuántos días de combustible le quedan a Cuba?
Si no aparece ningún petrolero en el horizonte en el interior de las próximas cuatro a ocho semanas, Piñón advirtió que el futuro de Cuba sería sombrío.
“Esta ahora sí es una situación crítica porque el único país con el cual teníamos duda era México”, señaló, destacando que el diésel es “la columna vertebral de la heredad cubana”.
Piñón señaló que los chinos no tienen petróleo, y que lo único que podrían hacer es darle crédito a Cuba para comprar petróleo a un tercero. Mientras tanto, señaló que Rusia “es el comodín, tiene tantas sanciones que una más no le molesta a (Vladímir) Putin y todavía, precisamente por las sanciones, hay mucho petróleo ruso que está buscando un destino”.
Mientras tanto, muchos cubanos siguen viviendo prácticamente en la oscuridad.
Luis Alberto Mesa Acosta, un soldador de 56 abriles, dijo que a menudo no puede trabajar adecuado a los apagones continuos, que le recuerdan al “Período Exclusivo” por el que tuvo que sobrevenir.
“El fondo del túnel no se ve por ninguna parte”, dijo, y añadió que los cubanos necesitan unirse y ayudarse mutuamente.
La demanda diaria de energía en Cuba promedia unos 3.000 megavatios, aproximadamente la porción de lo que está apto durante las horas pico.
Dayanira Herrera, mama de un gurí de cinco abriles, dijo que tiene dificultades para cuidarlo adecuado a los apagones, señalando que pasan las noches en su portal.
No podía creerlo cuando escuchó el miércoles por la mañana lo que Trump había anunciado.
“El fin del mundo”, dijo sobre el impacto que tendría en Cuba.





