Nueva York. – Varios centros de votación cerraron temporalmente este martes por la mañana en el ártico de Nueva Elástica posteriormente de que se recibieran unas amenazas de explosivo por correo electrónico, las cuales después se consideraron “no creíbles”, recoge la prensa particular.
Las amenazas obligaron a las autoridades electorales a dirigir a algunos votantes a otros centros de votaciónrecoge ABC Telediario.
Por su parte, el fiscal común de Nueva Elástica, Mateo Platkindeclaró en X que “las fuerzas del orden respondieron a las amenazas recibidas por correo electrónico” en varios condados, y que si perfectamente “los centros de votación ya han reabierto” en algunos, en otros, los votantes están siendo dirigidos a centros cercanos para emitir su voto.
Asimismo, la vicegobernadora Camino Tahesha afirmó en un comunicado que las fuerzas del orden determinaron que no existen amenazas creíbles en este momento.
Nueva Elástica celebra este martes elecciones a la gobierno en las que la demócrata Mickie Sherill ha escaso su superioridad sobre su rival republicanoel patrón y enlegislador estatal Jack Ciattarelli, en estos comicios que son esencia para las elecciones de medio término del año que viene.
La indagación de AtlasIntel arroja una intención de voto del 50 % para Sherrill y del 49 % para Ciattarelli, aunque otros estudios de la última semana dan más superioridad a la demócrata, de 4 puntos en el caso del de Suffolk University y hasta 10 puntos en el de YouGov.
La campaña de la demócrata se ha centrado en oponerse a las políticas del presidente estadounidense, Donald Trumppero ha desgranado medidas para humillar el coste de vida mediante proyectos de energía limpia, impulsar viviendas asequibles o proteger los derechos reproductivos de las mujeres.
Mientras, Ciattarelli ha propuesto afrontar el parada coste de vida mediante recortaduras a los impuestos a la propiedad y una carrera dura en inmigración alineada con Trump, quien le apoya, eliminando el status de “ciudad santuario” y permitiendo la colaboración de las autoridades locales y federales.Este artículo fue publicado originalmente en El Día






