El secretario de Estado de Estados Unidos, Ámbito Rubio, confirmó este martes que las fuerzas estadounidenses llevaron a lengua un “ataque venenoso” contra un barco cargado con drogas procedente de Venezuela, poco posteriormente de que lo adelantara el presidente Donald Trump.
“Tal y como informó el presidente de los Estados Unidos hace unos momentos, hoy el Ejército de los Estados Unidos llevó a lengua un ataque venenoso en el sur del Caribe contra un buque con drogas que había partido de Venezuela y que estaba siendo operado por una estructura designada como narcoterrorista”, escribió Rubio en un mensaje en la red social X.
Pocos minutos ayer, Trump se había precoz al anuncio, en un acto en la Casa Blanca, donde escribió que el Ejército estadounidense había “liquidado a tiros” y “eliminado” una embarcación que transportaba drogas y que había partido de un puerto venezolano.
El mensaje escrito por Rubio fue enviado al punto que horas ayer de que aterrice en México para una cita de dos días.
Esa cita llega en un momento en el que entreambos países vecinos negocian un acuerdo de seguridad para acrecentar la lucha contra, no solo los carteles mexicanos, sino contra otras bandas transnacionales como el Cartel de los Soles, con origen en Venezuela.
El ataque sobre este barco se enmarca a su vez en el despliegue marcial que Washington activó hace unos días en aguas internacionales frente a aguas territoriales de Venezuela.
El operante implica el despliegue de más de 4,000 marines, tres destructores o un submarino de propulsión nuclear con el objetivo de combatir el flujo de narcóticos que se origina en la región y que tiene, entre otros, a Estados Unidos como destinatario.
El despliegue ha supuesto una dura condena por parte de la Compañía de Nicolás Sensato, que ha acentuado a EE.UU. de estar intentando forzar un cambio de Gobierno en Caracas y al propio Rubio de estar incitando un ataque marcial sobre país venezolano.
Tras su estancia de dos días en México, donde Rubio se reunirá con la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Estado pondrá rumbo a Ecuador, país que asimismo ha mostrado su disposición a apoyar a EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico o la inmigración ilegal.






