Santo Domingo. La sala Aída Cartagena Portalatín, en el Biblioteca Doméstico Pedro Henríquez Ureñafue marco la oscuridad del miércoles 3 de septiembre de un acto cargado de simbolismo y memoria. Allí, en medio de un bullicio expectante, se entregó a Amadeo Julián el Premio Doméstico Feria del Tomo Eduardo Arrojado Jimenes 2025 por su prueba Heredad, circulación monetaria, población y Verdadero Hacienda en Santo Domingo en los siglos XVI, XVII y XVIII, publicado en 2024 por el Archivo Común de la Nación.
El galardón, instituido por la Fundación Arrojado Jimenes y la Dirección de la Feria del Tomocomporta un diploma y la suma de un millón de pesos netos de impuestos. Fue entregado al autor por María Amalia Arrojado, acompañada de Joan Ferrer, Natalia González Tejera, Roberto Serafín Salcedo, Pastor de Moya y Priscilla Velázquez Rivera, representantes de la Fundación Arrojado, el Empleo de Civilización, la Feria del Tomo y el comisión. El momento se vivió como una epifanía de jurisprudencia.
No es la primera vez que Julián alcanza este examen: en 1998 había obtenido el mismo premio por Bancos, ingenios y esclavos en la época colonial. Su nombre vuelve ahora a la cima, confirmando la perseverancia de una obra marcada por la paciencia investigativa y la rigurosidad documental.
El discurso y las evocaciones
La doctora María Amalia Arrojado leyó un discurso cargado de belleza y hondura, sobre la trascendencia de la recitación y el poder transformador de la palabra escrita. Dedicó la entrega a la memoria de José Rafael Lantigua, crítico intelectual, administrador cultural y autor del perfil internacional de la Feria del Tomo, fallecido recientemente.
Por su parte, Roberto Serafín Salcedo destacó la relevancia del galardón adentro de la próxima Feria Internacional del Tomo Santo Domingo 2025, en la que participarán escritores de 19 países y se realizarán más de 180 presentaciones. Subrayó, adicionalmente, la dedicatoria a la comunidad dominicana en Washington Heights, el homenaje al historiador Frank Moya Pons presente y sonriente en la primera fila y la firma de un acuerdo que integrará a la Feria dominicana en el circuito internacional de encuentros literarios, unido a siete ferias del vademécum de España y América Latina.
Historia de un premio y de una jurisprudencia
El Premio Feria del Tomo Eduardo Arrojado Jimenes, instaurado en 1997, nació inspirado por el poeta y administrador cultural Enriquillo Sánchez (EPD), y por el entonces Ministro de Civilización, José Rafael Lantigua (EPD). Su objetivo: estimular la producción literaria dominicana y buscar la calidad de obras en los géneros de explicación, novelística, poesía y prueba. Sin retención, los jurados han privilegiado con frecuencia la historia, quizá porque en la memoria escrita late el fundamento de nuestra identidad.


La palabra del autor
Al cobrar el premio, Amadeo Julián recordó que su investigación reconstruye la historia monetaria dominicana desde el siglo XVI, incluso antiguamente de la instauración de un sistema oficial en 1536. Con tono firme, lanzó una advertencia a los investigadores contemporáneos:
“Nunca uso datos de internet ni de inteligencia sintético. La red puede ser un consolidado de información poco confiable. Mis fuentes provienen sólo de libros y archivos nacionales e internacionales, cueste lo que cueste”.
Agradeció al Archivo Común de la Nación y a su director Roberto Casals, por tener publicado la obra: “De no tener sido por su apoyo, este vademécum seguiría inédito”, dijo, pidiendo adicionalmente una reimpresión que permita ampliar su circulación.
Perfil del investigado
Nacido en 1943, Amadeo Julián es jurista, historiador, investigador y universitario. Doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (1967), cursó estudios de posgrado en arqueología, antropología e historia en la Universidad Complutense y la Universidad Carlos III de Madrid. Es universitario de número de la Agrupación de Ciencias de la República Dominicana y de la Agrupación Dominicana de la Historia. Su obra ha explorado los ámbitos sociales, políticos y económicos del Santo Domingo colonial. En 1996 obtuvo el Premio Doméstico de Historia.
El aporte del vademécum
El prueba premiado de Julián traza una radiografía de tres siglos de riqueza colonial. Demuestra cómo la primera colonia española en América quedó relegada a un segundo plano crematístico, marcada por la pobreza fiscal, la herido población y la escasa circulación monetaria. Sin retención, subraya el rol clave de la isla como enclave marcial y comercial en el Caribe, cuchitril esencia en las disputas entre imperios.
El vademécum se articula en cuatro ejes: la estructura económica, la circulación monetaria, la demografía y la Verdadero Hacienda. A través de documentos inéditos, el autor explica cómo la riqueza transitó de la minería a la manada y a la agricultura de subsistencia, tras el agotamiento de las minas y la despoblación.
Su estudio sobre la circulación monetaria constituye una de las aportaciones más reveladoras: la permanente escasez de metálico, el uso de monedas extranjeras y el medio al trueque, que condicionaron el frágil mercado interno y limitaron el comercio colonial.
La obra de Julián se erige como una de las más sólidas contribuciones al estudio de la riqueza colonial dominicana. Su rigor documental y su perspectiva de extenso plazo iluminan las raíces de nuestra historia financiera y ofrecen un espejo crítico del presente.


Archivo técnico
ISBN: 978-9945-25-098-5
Título: Heredad, circulación monetaria, población y Verdadero Hacienda en Santo Domingo en los siglos XVI, XVII y XVIII
Autor: Amadeo Julián
Editorial: Archivo Común de la Nación
Materia: Historia de República Dominicana
Publicado: 30 de junio de 2024
Tiraje: 1ª
Páginas: 486
Impresión: Editorial Búho
Tamaño: 15 x 24 cm
Precio: RD$ 500
Encuadernación: Rústica
Idioma: Gachupin








