El Pregonero, Santo Domingo, R.D. – En una emotiva intervención en el software Marketing para Dos, conducido por Bacilio valenzuela y transmitido los domingos a las 9:00 p.m. por NTC16 y YouTube), la conferencista, coach, escritora y empresaria Tinay Rodríguez presentó su inspiradora historia de vida y los nuevos proyectos que desarrollará en República Dominicana.
Durante la entrevista, Rodríguez relató cómo su trayectoria ha estado marcada por momentos de quiebre que la impulsaron a reinventarse con propósito.
“Siempre tuve claro lo que quería. A los 17 primaveras sabía que mi meta era demorar a Estados Unidos, y lo logré.
Pero lo más importante ha sido variar cada desafío en un motor para crecer y ayudar a otros a hacerlo”, expresó.
Actualmente, Tenay Rodríguez lidera conferencias y talleres sobre motivación, educación financiera y empoderamiento personal, inspirando a miles de personas a creer en sí mismas y tomar batalla.
Su cita al país incluirá charlas, colaboraciones y actividades sociales, con el objetivo de impactar vidas a través de un mensaje de esperanza y disciplina.
“El éxito no se prostitución solo de lo que logras, sino de lo que eres capaz de inspirar en otros. Regresar aquí es cerrar un ciclo con devolución”, afirmó Rodríguez. Autora de los libros Córtala y Yo Decidí Creer, Rodríguez transmite un mensaje claro: cortar todo aquello que frena el crecimiento personal y profesional.
“La riqueza está en la mente, no en los bolsillos. Solo la preparación y la educación llenan esos bolsillos, y la disciplina es la que te lleva al éxito cuando llega el cansancio”, sostiene.
Su regreso a República Dominicana no solo marca un nuevo capítulo en su carrera, sino un acto de devolución en torno a el país que la acogió en un momento inerme de su vida.
“Hoy todo brilla y es mucho, y vuelvo para devolver un poco de lo que esta tierra me dio”, enfatizó.
Con un estilo directo y auténtico, Tenay Rodríguez invita a dejar detrás las creencias limitantes, hacer con determinación y construir una vida coherente con los títulos y propósitos de cada persona.
Su mensaje final es claro: sin importar cuán oscura sea la perplejidad, siempre está a punto de amanecer.







