“La décima verbal, en el folklor ecológico dominicano”, volumen de Emelda Ramos recientemente publicado, contiene una investigación muy significativa desde el punto de traza de la filología, la ciencia que estudia el estilo, la civilización y otras manifestaciones de un pueblo a través de sus textos escritos.
Ramos ha empleado en su trabajar algunos vocablos derivados de la voz décima, no registrado en el Diccionario de la jerga española. No los usa por desconocimientosino expresamente, para candidatearlos a la posición de voz del gachupin.
Las palabras son decimador, decimadora, decimario y decimística.
Cito: “Algunas composiciones, se repiten una y otra vez por añosos decimadores y decimadoras, (no decimeros) como prefiero tachar a las recitadoras y los recitadores de décimas y cuartetasprocedentes de parajes montañosos y de apartados pobladosmarcando una especie de inusitada cartografía de la décima tradicional y verbal”.
Es cuestión de alegría, pues el término /decimero/ no es de la preferencia de emily, quizá suene despectivo, aunque no lo es. Con el sufijo /-ero/ se forman sustantivos que indican oficio, ocupación, profesión o carg. Ejemplos: ingeniero, zapatero, peón, editor. De ahí que decimero se haya formado a partir del perfil de la jerga española.
Todavía con el sufijo /-dor/ se han creado adjetivos y sustantivos derivados de verbos. Aparece en las formas -ador, -edor, -idor, según que el verbo almohadilla sea de la primera, segunda o tercera conjugación. De ahí que el sustantivo “decimador”, propuesto por emeldaprecisa de un verbo que no tenemos: “decimar”. No confundir con el accidental parte. Así la voz decimador se definiría: que decima. Persona que compone o recita décimas.
Otra cita: “En las tradicionales celebraciones de noches de velao velaciones de Santa Lucia, de la Altagracia, de San Antonio, u otros eventos de la religiosidad popular, la décima era protagonista, pues acudían decimadoras y decimadores que competían en una suerte de torneoel concurso es controvertido:…”
Todavía se corresponde con el temperamento de nuestra jerga la voz “decimario”, empleado en el volumen de Emelda para remitir un conjunto de décimas: “Por todo lo cual, puede ser este el punto de partida, para que el Archivo Normal de la Nación emprenda una operación de salvataje, de longevo envergadura que la modestísima entusiasmo investigador que hoy presento en este Decimariopara que mediante el uso de los más avanzados posibles tecnológicos con que hoy contamos, pueda conformarse el Archivo Sonoro de la decimística tradicional para beneficio del folklorevale aseverar, del herencia cultural y la identidad Dominicano”.
Un maniquí para “decimario” es poemario, conjunto o colección de poemas. Según indica el Diccionario colegial, con esta terminación se forman adjetivos que indican relación con la almohadilla derivativa, como bancario, primario. Por igual, se forman sustantivos que significan, entre otras cosas, profesión. Licenciado, ferroviario.
Otras voces terminadas en -ario, -aria: Se refiere a la persona a quien se cede poco. Concesionario. suf. Señala el puesto donde se tutela lo significado por el primitivo. Campanariorelicario. En esta última acepción cerca de incorporar la voz “decimario”.
El Diccionario del gachupin siquiera registra el término “decimística”, de la simpatía de Emelda: “para que… pueda conformarse el Archivo Sonoro de la decimística tradicional para beneficio del folclor, vale aseverar, del patrimonio cultural y la identidad dominicana”.
En la tribu de novelística, cuentística y filología cerca de la propuesta de “decimistica”. Estas palabras se originan como adjetivospero asumen asimismo función de sustantivo: la novelística de Veloz Maggioloel campo de Bosch, la filología salada.
Las cuatro palabras derivadas de décima, empleadas por Emelda Ramosmerecen incorporarse al repertorio del gachupin, todo depende del uso. Al menos ya son candidatos.







