De acuerdo con la Investigación Doméstico Continua de Fuerza de Trabajo (Encft) del Porción Central de la República Dominicana, al segundo trimestre del 2025 la informalidad profesional se situó en 54.0 %, lo que representa una disminución frente al 56.1 % registrado en el mismo período del 2024.
Por rama de actividad económica, los mayores niveles de informalidad se concentraron en agricultura y hatocon 89.5 % de los trabajadores. En segundo oportunidad, se ubicó la construcción con 85.4 % de ocupados informales, seguida de transporte y comunicaciones (68.0 %). El sector comercio todavía reportó 60.5 % de informalidad.
En contraste, las ramas con menores niveles fueron enseñanza (5.3 %), salubridad y amparo social (3.9 %), y electricidad y agua con solo 2.5 %, siendo la rama con último informalidad.

La adhesión informalidad refleja el peso de las legislaciones, regulaciones e instituciones que moldean el mercado profesional dominicano. Para gran parte de empresas y trabajadores, los costos de negociar en el situación formal resultan demasiado altos, lo que los incentiva, e incluso empuja, a permanecer fuera de la formalidad. Los costos laborales no salariales como la cesantía, las regulaciones y los extensos trámites burocráticos encarecen la contratación y restringen la capacidad del sector privado para crear empleos formales.
Sujetar la informalidad requiere reformas profundas tanto a nivel profesional como de impuestos que eliminen distorsiones, reduzcan los costos de la contratación y alivien la carga sobre la producción. Mientras el sistema tributario mantenga un enfoque que se concentre solo en la cobranza, ignorando el objetivo que tiene sobre la coexistentes de empleoeste continuará manteniendo trabajadores en el interior de la informalidad.
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Una colaboración del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees).






