Santo Domingo. La nueva corrió como pólvora incendiada: Agliberto Meléndez, director de cine y principal administrador de la industria audiovisual dominicana: había muerto en la alboreo, tras dolencias de salubridad que le afectaron en los abriles recientes y que motivaron su retiro de la vida pública.
Agliberto ha tomado, tranquilamente, un pasaje de ida.
En 1979, creó la Cinemateca Dominicana, en el auditorium del Museo Franquista de Historia y Geogonia. Ahí comenzó todo con la proyección de El arranque de la nación (David Wark Griffith), que se debatió en uno de los primeros cinefórums realizados en República Dominicana,
Titular de una obra fílmica de solo dos títulos (Un pasaje de ida, 1988, y Del color de la oscuridad, 2015), Agliberto Meléndezfue el iniciador del cine independiente con criterios profesionales del cine franquista. Fue el ejemplo del intérprete coherente que privilegió su papel de contar, por encima de cualquier otra consideración, buenas historias.
“No hago cine para hacer parné” sentenció en más de una oportunidad.
Agliberto, para hacer cine, contó con lo imprescindible: un equipo de apoyo capaz y desinteresado. Pericles Mejía, actor, director, editor; Adelso Cass, actor y productor, Danilo Taveras, director y actor teatral; y una casa por hipotecar. Y un Peugeot 1984 por traicionar. En esas condiciones se dispuso a hacer Un pasaje de ida, que estableció el parámetro para el cine industrial.
El director sabía perfectamente lo que quería como director: ficcionar la efectividad social, y hacerlo con calidad, por lo cual seleccionó y procuró entrenamiento de conducta para cine, de un conjunto de actores y actrices.
Cuando se estrenó Un pasaje de ida, el jueves 18 de febrero de 1988, 110. 000 personas acudieron a verla, logró buenas críticas de prensa especializada, logró 14 premios internacionales y lo llevó como director a tomar el Premio Gran Casandra en 1989, otorgado por la directiva de Acroarte que encabezaba José Tejada Gómez, para convertirse en la primera película en tomar un galardón en ese situación. Antaño no se había creado el renglón cine en los premios nacionales de arte.


La experiencia de acontecer dirigido Un pasaje de ida, le llevó a escribir la monografía testimonial Así se batió el cobre, que describe el viacrucis que pasó para hacerla.
Una segunda película de Meléndez fue Del color de la oscuridad, un biopic sobre la trayectoria del Dr. José Francisco Peña Gómez , con una premier el 30 de noviembre de 2015 en la sala 7, de Sala 360 de Caribbean Cinemas, (la misma que distribuyó Un pasaje de ida) con invitados especiales, la prensa especializada, los familiares del fenecido líder e invitados especiales. Las exhibiciones al manifiesto se iniciaron el 3 de diciembre.
Nace en Altamira, República Dominicana, en 1944, hijo de padre puertorriqueño y superiora dominicana. En torno a mediados de los setenta, Meléndez había estudiado cine y crematística en la Universidad de Nueva York.
Meléndezsin confiscación, se vio comprometido por aquellos abriles en la dirección y dirección de instituciones culturales como la Cinemateca Franquista (que fundara en 1979, y a la cual volvería del 2001 al 2004), Radiodifusión y Televisión Dominicana (1983-1984) y fue creador de un evento cultural que debió acontecer tenido continuidad: Festival de Civilización (1984-1986).







