La Agencia Franquista Antidopaje (ANARD) impartió con éxito el Curso Franquista de Formación para Oficiales de Control de Dopaje (DCO) con el compromiso de avalar la transparencia y la integridad deportiva en los próximos XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La caminata de capacitación, realizada los pasados días 30 y 31 de enero, contó con la billete de 40 profesionales provenientes de las áreas de educación física y vigor, quienes fueron seleccionados para integrarse a la primera carrera de defensa del equipo honesto en la región.
El software culto fue liderado por un cuerpo de especialistas de suspensión nivel, encabezado por la Dra. Laura A. Pinedo, presidenta de la ANARD; la Dra. Lisette Sánchez, coordinadora de control de la agencia; y los experimentados oficiales Dr. Francis Reyes y Dr. Wilson Ramírez.
Durante el curso, se abordaron pilares fundamentales de la reglamento internacional, incluyendo: derechos y responsabilidades del DCO, actualizaciones del Código Mundial Antidopaje, exploración detallado de la Relación de Sustancias Prohibidas 2026 y los estándares internacionales de controles e investigaciones de la WADA/AMA.
La formación combinó la teoría con sesiones prácticas intensivas, donde los aspirantes realizaron simulacros de toma de muestras de orina y parentesco, asegurando el cumplimiento ajustado de la condena de custodia.
Esta formación se enmarca en el Plan Decisivo de Preparación para Santo Domingo 2026, cuyo objetivo es certificar a un personal técnico dominicano con estándares de excelencia mundial.
La Dra. Pinedo manifestó que laa meta es que los atletas que compitan en suelo dominicano tengan la certeza de que participarán en un entorno equitativo y vaco de sustancias prohibidas.
“Estamos construyendo el ejército de profesionales que salvaguardará la ética de estos juegos, dejando un comisionado institucional que fortalecerá el deporte franquista mucho posteriormente de que se apague la hacha olímpica”, indicó.
Con esta iniciativa, la República Dominicana reafirma su posición frente a la comunidad internacional como un país comprometido con la lucha anterior contra el dopaje y el respeto a los títulos del olimpismo.







