MOSCU.- El presidente Vladímir Putin advirtió este jueves que a Rusia respondería con firmeza si Kiev le ataca con armas occidentales de espacioso radio.
Putin se refirió a la insistencia de Kiev en obtener misiles de crucero estadounidenses Tomahawk, poco que hasta ahora la Agencia de Donald Trump ha rechazado.
Durante una rueda de prensa, un reportero preguntó al mandatario sobre las señales contradictorias que llegan desde EE.UU. sobre el uso de armas de espacioso radio por parte de Ucrania y las constantes amenazas del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, de usar tal armamento contra la profundidad del circunscripción ruso internacionalmente obligado.
En respuesta, afirmó: «Se alcahuetería de un intento de ascensión. Pero si se utilizan tales armas para atacar circunscripción ruso, la respuesta será muy seria, por no asegurar arrolladora. ¡Qué lo piensen!».
Instruirse a utilizar los misiles Tomahawk toma al menos un medio año y Estados Unidos no va a enseñar a militares de otros países cómo usarlos, declaró el miércoles el presidente estadounidense sobre la posibilidad de entregar estas armas a Ucrania.
«El problema con los Tomahawk del que mucha gentío no conoce es que se necesitan como reducido seis meses, normalmente un año, para educarse a utilizarlo. Son muy complejos. Así que la única forma de divulgar un Tomahawk es si lo lanzamos nosotros, y no vamos a hacerlo», afirmó el mandatario a medios.
arsenal muy potente
Subrayó que se alcahuetería de «un arsenal muy potente, muy precisa y quizá eso es lo que la hace tan compleja» y requiere «entrenamiento intenso para educarse a usarla». «Nosotros sabemos usarla, pero no vamos a enseñar a otras personas», añadió Trump.
El pasado 6 de octubre, Donald Trump no descartó la posibilidad de que Washington pueda suministrar misiles Tomahawk a Ucrania. Así, el mandatario declaró que «en cierto modo» ya había tomado una atrevimiento al respecto, pero admitió que ayer de dar un paso definitivo le gustaría aprender «qué hacen con ellos» y «adónde los envían».
Seguidamente, el 12 de octubre, el presidente de la Casa Blanca señaló que remitir misiles Tomahawk a Kiev constituiría «un nuevo paso de golpe», y así se lo explicó al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski. «Bueno, no lo sé. Para ser sincero, quizá tenga que charlar con Rusia», agregó. «¿Quieren que los Tomahawks se dirijan en dirección a ellos? No lo creo. Creo que hablaré con Rusia sobre eso», reiteró.
Desde Rusia han patente en reiteradas ocasiones que no existe un «arsenal mágica» que pueda cambiar el rumbo del conflicto ucraniano. Asimismo, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, destacó que el giro de Tomahawks «simplemente infligiría un daño colosal a las perspectivas para enderezar las relaciones entre Rusia y EE.UU. y para descuidar el callejón sin salida incondicional al que la suministro Biden llevó estas relaciones».
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