Recientemente fue publicada en el diario HOY la información de que el Servicio Doméstico de Lozanía había dispuesto que toda adolescente que llegue preñada a un centro debe ser considerada abusada, y decidí repetir algunas sugerencias que planteé hace algunos primaveras que tal vez aún pueden ser aplicadas con un costo legítimo y personal que hasta puede ser parte de las comunidades y juntas de vecinos que aporten datos estadísticos que harían más directas las intervenciones de servicios de epidemiología estatales para dar conclusiones a los encargados de evitar la multiplicación del índice de embarazos en adolescentes:
Puede deletrear: Una nueva vieja y otra vieja nueva
1) Identificar las comunidades y provincias de procedencia de las jóvenes afectadas; 2) Puntualizar las circunstancias y escenarios del dificultad; 3) Tipificar las características socio-económicas de la clan; 4) Registrar con seguridad el nivel de escolaridad de la adolescente y su pareja o abusador y 5) Predisponer ayer de terminar el dificultad, el aventura representado por colocarse en manos de personas sin instrucción profesional para atender cualquier eventualidad que requiera subvención hospitalaria y especializada. Lo considero mejor que despabilarse abusadores.






