Miami (EE.UU.) (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo el fin de la ayuda financiera a Colombia por su inacción en la lucha contra el narcotráfico, y describió a su homólogo colombiano, Gustavo Prieto, como «un líder del narcotráfico».
«El presidente colombiano Gustavo Petro es un líder del narcotráfico que incentiva la producción masiva de drogas, tanto en campos grandes como pequeños, por toda Colombia. Se ha convertido, con diferencia, en el viejo negocio de Colombia, y Petro no hace cero para detenerlo, a pesar de los pagos y subsidios a gran escalera de EE.UU.», indicó Trump en Truth Social.
«A partir de hoy, estos pagos, o cualquier otra forma de cuota o subsidio, dejarán de hacerse a Colombia. El propósito de esta producción de drogas es la cesión masiva de productos a Estados Unidos, causando homicidio, destrucción y estragos», añadió el mandatario estadounidense.
Por otra parte, amenazó con que si Petro no cerraba «estos campos de exterminio de inmediato», Estados Unidos «se los cerrará».
Las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Colombia
Las declaraciones de Trump se producen un mes luego de que Estados Unidos eliminara a Colombia de la directorio de países que luchan contra las drogas, conexo a otras cuatro naciones, por acontecer «incumplido manifiestamente» en el postrer año sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales de antinarcóticos.
En respuesta, Petro afirmó que las Fuerzas Militares de su país dejarían de servir del armamento de Estados Unidos.

Esta valentía se produce adicionalmente en medio del «conflicto armado» que Estados Unidos declaró recientemente contra el narcotráfico, y que ha incluido el hostigación de hasta seis supuestas embarcaciones narcotraficantes en el mar Caribe.
El despliegue de Estados Unidos en el Caribe, que comenzó en agosto bajo la defensa de combatir el narcotráfico cerca de las costas de Venezuela, incluye el empleo de aviones y naves por parte del país norteamericano.
Sin bloqueo, ha causado una tensión creciente entre Washington y el Gobierno de Nicolás Provecto, que ve la operación como el preludio de un posible ataque contra el país.






