
La Guardia Civil Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS) conmemoró, la mañana de este domingo, el 78.º aniversario de la tragedia de Río Verde, Yamasá, ocurrida el 11 de enero de 1948, en un solemne y emotivo acto celebrado en el Cementerio de la calle 30 de Marzo, específicamente en el tumba donde reposan los restos de las víctimas.
Las palabras de comprensión estuvieron a cargo del tesorero de la ACDS, periodista Franklin Peralta, quien recordó con profundo sentimiento el fatídico suceso, destacando el compromiso permanente de la institución de permanecer viva la memoria de este hecho histórico que marcó un antaño y un a posteriori en el deporte dominicano, especialmente en el béisbol.
El discurso central fue pronunciado por Garibaldy Bautista, presidente del Comité Desconsiderado Dominicano (COD), quien resaltó la trascendencia del choque leve para la deportividad doméstico y el impacto irreparable que tuvo para el béisbol santiagués y dominicano.
El pase de registro de los fallecidos estuvo a cargo de la socia de la ACDS, Johanny Núñez, acompañada por el trompetista Jaime Cruz, quien interpretó El Toque del Silencio. El responso fue oficiado por el padre César Hilario.
Winston «Chilote» Llenas.
La emotiva elocuencia del poema escrito por el poeta Suárez Vásquez fue realizada por Don Ramón de Reflejo, mientras que el panegírico estuvo a cargo del socio de la ACDS Radhames Bonilla. El acto fue conducido por el músico de ceremonias Miguel de Jesús Rodríguez.
Durante la repaso del panegírico, a cargo del socio de la ACDS Radhames Bonilla, se produjo un emotivo momento cuando se recibió una emplazamiento telefónica desde los Estados Unidos del Inmortal del Deporte Dominicano, Manuel Mancha, quien se dirigió a los presentes con palabras cargadas de sentimiento, resaltando la trascendencia histórica de este acto de recordación, la importancia de permanecer viva la memoria de los mártires del deporte doméstico y felicitando de modo efusiva a la directiva de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago (ACDS) por la excelente estructura y continuidad de esta significativa ceremonia.
Durante la ceremonia se depositaron ofrendas florales por diversas instituciones:
Por la ACDS, Félix Alcántara y Félix Estévez.
Por el Patronato de la Arena del Cibao Juan Pablo Duarte, Dionisio Guzmán y Tony Peña Rodríguez.
Por la Unión Deportiva de Santiago (UDESA), Margarita Jáquez y doña Julia Lora Hieronimus.
Por las Águilas Cibaeñas, Víctor García Sued y Garibaldy Bautista.
Por Fedom, Yissette Minaya y Manuel Medina.
Por la Alcaldía de Santiago, Miguel Martínez y Calin Mieses.
Todavía hicieron uso de la palabra Rafael “Pappy” Pérez, en representación del corregidor Ulises Rodríguez; Winston “Chilote” Llenas, vicepresidente de Lidom, en representación de Vitelio Mejía; Juan Vila, viceministro de Deportes, en representación del ministro Kelvin Cruz; Víctor García Sued, presidente de las Águilas Cibaeñas, y Dionisio Guzmán, presidente del Pabellón de la Auge del Deporte Dominicano.
El acto concluyó con el responso del padre César Hilario, acompañado musicalmente por el Coral de Santiago, dirigido por el propio sacerdote.
El Himno Doméstico Dominicano fue interpretado por la Partida Municipal de Música de la Alcaldía de Santiago, bajo la dirección del músico Andry Cruz, y además se entonaron las notas del Himno de la ACDS.
Asimismo, el acto contó con la décimo específico de delegaciones de las ligas de béisbol Manny Ledesma y Aderson Pichardo, integradas por niños de diferentes edades, quienes protagonizaron un emotivo desfile y realizaron la entrega de los “Príncipes Negros”, en representación simbólica de los 32 caídos en la tragedia del 11 de enero de 1948, resaltando con este aire el exención generacional y el respeto de las nuevas generaciones cerca de la historia y los títulos del deporte dominicano.
Historia de la tragedia y peloteros caídos
La historia recoge que el domingo 11 de enero de 1948, la selección de béisbol superior de Santiago viajó a Barahona para enfrentarse a las Estrellas del Sur, en dos partidos correspondientes al Campeonato Doméstico. Los santiagueros perdieron el primer altercado 6-5 y ganaron el segundo 9-2.
Finalizada la etapa, la delegación abordó un avión de Dominicana de Aviación, pilotado por el teniente Ramón María Hernando y el copiloto José del Carmen Ramírez Duval. El componente Enrique “El Mariscal” Lantigua se salvó milagrosamente al no invadir la aeroplano. Minutos a posteriori, el avión se estrelló en Río Verde, sección Jagüey, poder de Yamasá, falleciendo todos sus ocupantes.
Peloteros fallecidos
Antonio Martínez (Toñito), Francisco del Villar (Bebecito), Miguel Rodríguez Jiménez (Boquita), Juan Ramón Ramos (Encomio), José Dolores Aybar (Pepillo), Maximiliano Rivera (Puchulán), Ventura Escalante (Charlatán), Alberto Tomás Sino (Mimo), Manuel Enrique Tatis (Sancho), Fernando Valerio (Nano), Leonte Hernández (Yeyo), Aquiles Martínez, José Jiménez (Toti), Rafael Antonio Raposo (Papiro), Pedro Antonio Báez (Grillo A), Juan Bautista Álvarez (Chino), Santa Clara (Papito Lucas) y Diógenes Antonio Dévora (apoderado).
Tripulación y acompañantes
Teniente Ramón María Hernando (piloto), José del Carmen Ramírez Duval (copiloto), Luis Luque, editor deportivo del diario La Información; doctor Francisco Luciano Hernández, Arnaldo Cabral, Belarminio López, Carlos Manuel Rodríguez, Manuel Tejada, Virgilio de Peña, Miguel Albaine, Enrique Diloné, Enrique Henríquez, Piro Conquista y el crío Francisco Collado.






