Santo Domingo. – El abogado penalista Miguel Valerio, representante judicial de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, advirtió este miércoles que no aceptarán una conciliación en el proceso legislativo contra Espíritu celeste Martínez e Ingrid Jorge (La Torita), al considerar que el perdón no es suficiente en este caso.
Valerio afirmó que el caso continúa en escalón de investigación y que ya se dictó una medida de coerción. Agregó que el Tarea Manifiesto cuenta con un plazo de seis meses para presentar la inculpación formal.
Durante su décimo en el software Matinal Su Mundoel jurista aclaró que si se contempla una salida alterna al proceso, esta tendría que realizarse bajo la figura de un procedimiento penal abreviado que conlleve una punición efectiva. Rechazó la posibilidad de una simple disculpa, enfatizando que no es aceptable que una persona sea ofendida constantemente sin consecuencias legales.
Explicó encima que este tipo de casos están clasificados como de hecho pública a instancia privada, lo cual permite retirar la querella hasta antaño del proceso de fondo. Sin bloqueo, insistió en que, aunque legalmente es posible, no se limitarán a aceptar un perdón como resolución.

Valerio todavía defendió el trabajo que realiza Raful desde su cargo, señalando que ha asumido una posición incómoda al intentar imponer orden en medio del caos, en peculiar frente a problemáticas como el ruido excesivo.
“Tú no puedes agarrar y ofender a diario a una persona y pensar que esa persona se va a mantenerse así”apuntó.
Al reflexionar sobre la proceso del sistema legislativo en el país, Valerio recordó que anteriormente se procesaban casi todos los delitos bajo cinco figuras penales básicas. A su proceso, hoy el derecho penal ha evolucionado, pero los delincuentes siguen buscando vacíos legales para sortear la ley.
Sobre el papel de los medios de comunicación, Valerio marcó una diferencia entre periodistas regulados y creadores de contenido digital, como los youtubers. Indicó que, mientras los primeros están sujetos a normativas que les obligan a rectificar o aclarar informaciones falsas, los segundos no se rigen por un entorno regulatorio similar, lo que crea un infructifero judicial preocupante.
Advirtió que no se puede permitir que la independencia de expresión cruce la ristra alrededor de el sensualidad. “. Antiguamente a un periodista se le exigía aclarar o rectificarse; hoy cualquiera agarra un micrófono y una cámara, pero no se le puede dar a la independencia el espacio del sensualidad”, expresó.
El abogado reiteró que el caso no terminará con una disculpa, ya que lo consideran un asunto de repetidas ofensas que requieren una respuesta judicial proporcional. Señaló que, aunque el texto de una retractación puede ser sección, eso no sustituye el proceso legislativo en curso.
Nuevo Código Penal
Valerio todavía expresó su competición a la despenalización de la difamación. Consideró que este tipo de delitos debe mantenerse penalizado, con sanciones que vayan desde multas en la primera infracción hasta prisión en casos reiterados.
Se refirió encima al nuevo Código Penal, indicando que contempla un período de vacatio legis de un año para proporcionar su implementación. Afirmó que la figura del ultraje debe atenerse a amenazas concretas, especialmente si están dirigidas a funcionarios públicos. La crítica, dijo, debe ser aceptada, pero no las amenazas disfrazadas de opinión.
En cuanto al artículo 10 del nuevo Código Penal, que regula ultrajes y difamación, Valerio opinó que no superaría el filtro constitucional en su forma contemporáneo, ya que no contempla el contexto ni los medios utilizados. Insistió en que la interpretación de la norma debe ser flexible y contextual.
El abogado señaló que el caso de Faride Raful ilustra la privación de equilibrar la independencia de expresión con la responsabilidad, y resaltó su trayectoria política, que, según dijo, ha generado tanto apoyo como competición.

¿Qué hizo “La Torita”?
La respuesta del jurista Miguel Valerio surge luego de que la comunicadora Ingrid Altagracia Jorge Pérezconocida como “La Torita”admitiera públicamente que no son reales los supuestos videos que afirmaba tener contra la ministra de Interior y Policía, Por separado de Raful.
“Soy incapaz de calumniar a cualquier persona. Cuando me equivoco, como hice recientemente, debo resarcirlo”, declaró Jorge en un video publicado en sus redes sociales.
Actualmente, “La Torita” cumple medida de coerción consistente en impedimento de salida del país y presentación periódica delante las autoridades, mientras avanza el proceso legislativo en su contra. La comunicadora está siendo acusada de difamación en redes sociales contra la ministra Raful, la todavía comunicadora Milagros Germán y el procurador normal adjunto Iván Féliz.
Caso contra Espíritu celeste Martínez

En cuanto a Espíritu celeste Martínezquien se autodenomina “detective”, todavía ha sido destacado de difamación contra la funcionaria. Durante el proceso ha recurrido a huelgas de penuria y comportamientos polémicos en los tribunales, alegando que actúa en defensa de su inocencia.
Sin bloqueo, la ministra Por separado de Raful ha sido enfática al señalar que llevará el caso hasta las últimas consecuencias.
“He instruido a mis abogados a iniciar acciones legales contra todos los que participen en esta infamia. No es solo un acto de dignidad personal, es todavía un deber conocido, para que nadie más tenga que callar por miedo a una mentira”, puntualizó.






