
Foto: Presidencia
El presidente Luis Abinader encabezó este jueves los actos conmemorativos del centenario del origen de Minerva Mirabal, donde resaltó su liderazgo y valentía frente a la tiranía, y el dote de exención que dejó para la República Dominicana y el mundo.
Durante su intervención, el mandatario manifestó que Minerva Mirabal dejó con su lucha y su sacrificio, un dote que trascendió las fronteras de la pueblo dominicana. “Minerva era inteligente, talentosa, carismática, opuesta y profundamente robusto. Entre su procreación destacaba por un liderazgo natural que nacía no del poder, sino de la convicción”.
“Querida Minou. Apreciado Manolito. Distinguidos descendientes de la comunidad Mirabal Reyes: No es un secreto para nadie que la lucha de Minerva marcó el inicio del camino cerca de la verdadera democracia en la República Dominicana”, expresó el presidente Abinader.
Previo al inicio del acto solemne, el presidente Abinader, acompañado de la primera dama Raquel Arbaje; del ministro de Civilización, Roberto Gracia Salcedo, y de Manolo Tavárez Mirabal y Minou Tavárez Mirabal, depositó una ofrenda floral en honor a Minerva Mirabal en el sepulcro de la Casa Museo Hermanas Mirabal.
El gobernador recordó los orígenes de Minerva Mirabal en Salcedo y el contexto accesible y social que marcó su formación. “Hace cien primaveras, un día como hoy, 12 de marzo de 1926, nació en esta comunidad de Salcedo nuestra Minerva Mirabal”.
En ese sentido, indicó que en el centenario de su origen se ha decidido recordarla con un software de actividades que se desarrollará durante todo un año en el condado franquista, así como en las embajadas y consulados dominicanos en el foráneo, con el propósito de honrar su vida, su obra, su sacrificio y el dote imperecedero de su ejemplo para las generaciones presentes y futuras.
El mandatario sostuvo que, pese a las persecuciones y torturas sufridas durante el régimen, Minerva nunca renunció a sus ideales ni a su convicción democrática. “Ella igualmente conoció el horror de las torturas en las cárceles trujillistas. Y, sin incautación, nunca perdió la brío ni la entereza. Nunca perdió la dignidad. Nunca perdió la esperanza. Amó la exención tanto como la filosofía, el derecho, las cultura, las artes y la vida”.
Apuntó que con ese espíritu anárquico cimentó su militancia antitrujillista y, adyacente con su cónyuge, Manuel Aurelio Tavárez Exacto, participó incansablemente en la lucha contra la dictadura desde el colectivo clandestino Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Añadió que fue entonces, en las sombras de la clandestinidad, cuando adoptó el nombre secreto que la haría conocida en todo el mundo: “La Palomilla”.
“Aquella batalla contra la tiranía, su lucha por el retorno de la democracia, sus convicciones en atención del Estado de derecho, su rechazo firme a la injusticia, a la opresión y al miedo como utensilio político, y sobre todo su inmenso valía para sostener esa lucha, terminaron llevándola al sacrificio supremo. Minerva fue asesinada vilmente, adyacente a sus hermanas Pueblo Mirabal y María Teresa Mirabal, aquel fatídico 25 de noviembre de 1960”, manifestó.
Y agregó: “Pero la violencia que pretendía destruirlas no logró borrar su ejemplo. Al contrario: las elevó para siempre al templo de los grandes de la pueblo, al oportunidad indeleble de la historia y al sitial de quienes viven eternamente en la memoria de los pueblos”.
En nombre de la comunidad y de la Fundación Hermanas Mirabal, Minou Tavárez Mirabal, resaltó que el Estado dominicano en pleno deporte de sus responsabilidades en presencia de una heroína franquista ha acogido con acciones y entusiasmo la conmemoración de los 100 primaveras del conmemoración de una de las madres de la pueblo quisqueyana: Minerva Argentina Mirabal Reyes.





